Un empresario de una automotriz de Córdoba fue condenado por abuso: qué dijo la Justicia
Los hechos tuvieron como víctima a su hija, que tenía entre 10 y 13 años. Los detalles del caso.


La Cámara 11 del Crimen de Córdoba condenó este martes a 12 años de prisión a un ejecutivo de una importante empresa automotriz por abusar de su hija durante un período de tres años. El hombre, de origen extranjero y radicado en la provincia desde 2019, fue declarado responsable de abuso sexual con acceso carnal reiterado, agravado por el vínculo y su condición de guardador, además de promoción a la corrupción de menores.

Los hechos comenzaron a principios de 2022 y se extendieron hasta febrero de 2025. La investigación permitió reconstruir que la víctima tenía entre 10 y 13 años durante el período en el que sufrió los abusos.
El condenado se había instalado en Córdoba junto con sus hijos después de la muerte de su pareja en su país de origen. En la vivienda convivían además otros familiares y adultos.
De acuerdo con la investigación, los abusos se producían en determinados momentos de la semana y el hombre utilizaba como supuesto motivo el rendimiento escolar de la niña para justificarse.

Sin embargo, durante el juicio quedó acreditado que la menor tenía un buen desempeño académico y excelentes calificaciones en la institución educativa a la que asistía.
La causa estuvo a cargo de la fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual Ingrid Vago, quien impulsó la investigación a partir de la denuncia realizada por los familiares de la niña.
El caso salió a la luz el 11 de febrero de 2025, cuando la niña y su hermano menor fueron a pasar el día a la casa de una tía que se había mudado recientemente.
En ese contexto, la menor pudo contarle a un familiar lo que estaba atravesando. La revelación derivó en una denuncia inmediata y puso en marcha el operativo que terminó con la detención del acusado esa misma noche.
Según se reconstruyó durante el juicio, el hombre se presentó en la vivienda de su hermana para reclamar que le entregaran a sus hijos. Ante esa situación, los familiares activaron el botón antipánico que habían recibido.
El empresario fue detenido y quedó a disposición de la Justicia. De acuerdo con los testimonios incorporados al expediente, posteriormente intentó explicar su comportamiento y llegó a pedir disculpas a los familiares.
El juicio estuvo a cargo del juez unipersonal Horacio Carranza y contó con la intervención del fiscal Fernando López Villagra. Uno de los elementos centrales del debate fue el testimonio de la víctima obtenido mediante Cámara Gesell, además de los distintos informes periciales incorporados al expediente.
La Justicia también valoró los testimonios de familiares del acusado, entre ellos su hermana y su cuñado, quienes describieron algunas de las situaciones ocurridas después de que se conociera la denuncia.

Durante el proceso, la defensa intentó instalar la hipótesis de una falsa denuncia vinculada con un conflicto familiar y económico, pero el planteo fue descartado por el tribunal.
Finalmente, la Cámara 11 del Crimen resolvió condenar al hombre a 12 años de prisión por abuso sexual con acceso carnal reiterado, agravado por el vínculo y por su condición de guardador, en concurso ideal con promoción a la corrupción de menores.
De esta manera, la Justicia cordobesa dio por acreditada la responsabilidad penal del empresario en los hechos denunciados y puso fin a un proceso que comenzó después de que la propia víctima pudiera contarle a un familiar lo que había ocurrido durante años.