Duelo en el fútbol argentino: murió un prócer del deporte cordobés
El exfutbolista y entrenador falleció este martes a los 70 años en Río Cuarto.


El fútbol de Córdoba se encuentra de luto tras confirmarse el fallecimiento de Ricardo Tomás “Payo” Aimar, una figura emblemática del deporte. La noticia generó un impacto inmediato, no solo por su propia trayectoria, sino por ser el padre de Pablo Aimar, actual integrante del cuerpo técnico de la Selección Argentina, y de Andrés Aimar, exvolante de Belgrano.

El histórico exjugador se encontraba internado en el Instituto Médico Río Cuarto, donde permanecía bajo tratamiento por complicaciones de salud que lo afectaban desde hacía algunos años.
Ricardo Aimar fue mucho más que "el padre de". Durante las décadas de 1960 y 1970, brilló con luz propia en las canchas cordobesas. Aunque vistió las camisetas de Belgrano de Río Cuarto, Centro Cultural Alberdi, Estudiantes de Río Cuarto, Sportivo Belgrano de San Francisco y el propio Belgrano de la capital, fue en el Club Atlético Banda Norte donde alcanzó el estatus de leyenda.

En el club del barrio Parque Sarmiento, el “Payo” forjó una identidad inquebrantable, siendo recordado por su humildad, su exquisita calidad técnica y una pasión por el juego que luego transmitiría a sus hijos. Su carrera como futbolista profesional se extendió desde 1967 hasta 1982.
Tras colgar los botines, su vínculo con la pelota no terminó. Aimar se volcó a la dirección técnica y a la formación de jóvenes talentos, rol en el que fue reconocido por su generosidad y cercanía. Uno de sus mayores hitos fuera del campo ocurrió en 1973, cuando integró el cuerpo técnico de la Selección de Río Cuarto que se coronó campeona del Campeonato Argentino de Ligas, un logro que aún hoy se recuerda como una gesta del fútbol del interior.
A nivel nacional, su apellido cobró una nueva dimensión a través de sus hijos. Pablo, apodado inicialmente “Payito” en honor a su padre antes de ser conocido mundialmente como el “Payasito”, siempre destacó la influencia de Ricardo en su formación personal y profesional.


Esta pérdida se suma a otro duro golpe para la familia Aimar: en 2022 habían sufrido el fallecimiento de Mary Giordano, esposa de Ricardo y madre de Pablo y Andrés. Según informaron medios locales, los restos del querido ídolo riocuartense serán velados y sepultados en su ciudad, donde la comunidad ya prepara diversos homenajes para despedirlo.