El dato del avión piloteado por el instructor que murió en Córdoba y sorprendió a los investigadores
Luego de la muerte de Leandro Bertazzo, el Cessna C-150 de Flying Parrot quedó bajo la lupa. Las claves técnicas de la avioneta que una alumna aterrizó en Córdoba.
Investigación por la muerte de Leandro Bertazzo, instructor de vuelo en Córdoba.(Collage Clarín y redes sociales.)
El avión Cessna C-150 involucrado en la muerte del instructor Leandro Bertazzo, en Toledo, es una de las aeronaves más usadas para la formación de nuevos pilotos en Córdoba. Su diseño y equipamiento resultaron fundamentales para que la alumna de 22 años pudiera aterrizar a salvo.
La aeronave, que pertenece a la escuela de vuelo Flying Parrot, se encontraba realizando un vuelo de instrucción y reentrenamiento al momento del hecho. Actualmente, el avión es la pieza central de los peritajes que lleva adelante la Justicia Federal.
El sistema de doble comando
Una de las características determinantes del Cessna C-150 es su sistema de doble comando integral. Esta configuración permite que tanto el piloto como el instructor tengan el control absoluto de la aeronave desde sus respectivos asientos.
Instructor de vuelo.(Gentileza Clarín.)
“Tiene doble comando. Se maneja con las manos y tiene cuatro pedales. Tanto el piloto como el instructor pueden controlar la dirección”, explicó Eduardo Álvarez, director de la escuela.
Gracias a este equipamiento, la joven Rosario tomó el mando total de la dirección y la potencia una vez que quedó sola en la cabina. La versatilidad de este modelo facilitó que una piloto con licencia privada, pero pocas horas de vuelo, lograra una maniobra de aterrizaje perfecta.
La física de la cabina en vuelo
Un punto que sorprendió a los investigadores fue la apertura de la puerta mientras el avión se desplazaba a unos 200 kilómetros por hora. Los expertos señalan que realizar esta acción en pleno vuelo requiere un esfuerzo físico extraordinario debido a la resistencia del aire.
Murió un instructor de vuelo en Córdoba.(Web)
Álvarez comparó la maniobra con intentar abrir la puerta de un automóvil que circula a alta velocidad. “El esfuerzo que hay que hacer para abrir la puerta en vuelo, la velocidad no tiene que ver con la altura, sino con el aire”, detalló el responsable de la escuela.
Pese a la violencia del impacto del viento al abrirse la cabina, el Cessna C-150 no sufrió ningún tipo de daño estructural ni roturas en sus aberturas. Esto permitió que la presión interna y la aerodinámica se mantuvieran lo suficientemente estables para completar el regreso al aeródromo.
Peritajes y estado del avión
Tras el aterrizaje en Coronel Olmedo, la Justicia Federal ordenó preservar la aeronave para realizar peritajes técnicos exhaustivos. Se busca determinar si existió alguna falla mecánica, aunque los testimonios apuntan a una decisión voluntaria del instructor.
Dentro de la cabina, los investigadores encontraron el teléfono celular, los auriculares y la documentación de Bertazzo intactos sobre el tablero. El avión se encuentra actualmente bajo custodia judicial mientras se analizan los instrumentos de navegación.
El Cessna C-150 es reconocido en el ámbito aeronáutico local por su nobleza y estabilidad, características que permitieron evitar que el dramático episodio terminara en un siniestro aéreo de mayores proporciones.