Crimen en Córdoba: la pareja acusada de torturar a la mujer de 82 años y una confesión clave
Conmoción en Quilino tras el feroz homicidio. Una mujer y su novio, presos con graves cargos. Hay un prófugo con orden de captura.


Doña Vicenta López tenía 82 años, era jubilada y vivía en paz con su perro cocker en Quilino. La encontraron asesinada en su habitación. Estaba maniatada y amordazada. Tenía señales claras de haber sido víctima de un despiadado ataque en su hogar. La vivienda se encontraba dada vuelta con ese típico desorden de quien busca un objeto de valor. Y hay más revelaciones de este atroz crimen que convulsionó a la mencionada localidad cordobesa.

Tras el estupor, una investigación precisa y ágil, coordinada por la fiscal Analía Cépede de la ciudad de Deán Funes, permitió avanzar a paso firme. Con lo que una mujer y su novio están presos por el asesinato. Y se supo que Teresita Sánchez (36) y Leandro Jaime (33), un personaje de pueblo con antecedentes de robo y señalamientos de adicciones, vivían al lado de la víctima, alambrado de por medio. La mujer tiene un bebé de pocos meses y una "confesión" complica a un integrante de la pareja.

Ahora, ambos están en prisión porque la fiscal los acusó por homicidio en ocasión de robo. Y hay un prófugo, de 25 años. La fiscal pidió su captura nacional por el mismo delito. Desapareció de su casa del pueblo de Lucio V. Mansilla. Se sospecha que huyó con parte del dinero robado a la anciana. El joven habría sido “contratado” por Jaime para participar en el asalto, según la sospecha fiscal.


A doña Vicenta le robaron un dinero producto de una venta de un auto, según la sospecha de la fiscalía, la existencia de ese dinero en la casa había sido conocida por el hombre detenido cuando fue a arreglarle a la anciana un foco quemado de su vivienda, pocos días atrás.

La fiscal entiende que, ya en medio del asalto, la víctima habría y reconocido a los agresores. Eran sus propios vecinos. Por eso terminó muerta. La pesquisa se sustancia en testimonios, filmaciones y huellas (como pisadas en el piso). Hay una “confesión” obtenida en la casa de los hoy acusados. Una persona “se quebró” y complicó a la pareja.