De Córdoba: quién es el hincha de Boca detenido por racismo en el partido con Cruzeiro
Nahuel Jeremías Maldonado fue identificado por cámaras de seguridad en el estadio Mineirão durante el cruce contra Cruzeiro por Copa Libertadores. Su situación.


Nahuel Jeremías Maldonado, un cordobés de 29 años que reside en Brasil, fue detenido este miércoles en el estadio Mineirão de Belo Horizonte. El simpatizante de Boca está acusado de realizar gestos racistas contra seguidores de Cruzeiro en el marco de la Copa Libertadores.

La aprehensión se concretó a raíz de la difusión de un video captado por el medio local Globo Esporte. En las imágenes se observa al cordobés señalando su color de piel y tocándose las orejas, gestos que la policía interpretó como una referencia peyorativa hacia los brasileños.
ACUSADO DE RACISMO
— Vía País | Vía Buenos Aires (@ViaBsAscomar) April 29, 2026
Un hincha de Boca fue detenido por un acto discriminatorio en el partido ante Cruzeiro. pic.twitter.com/709VybF4qB
Agentes de seguridad privada notaron la situación a pocos metros de la tribuna visitante y solicitaron la inmediata intervención policial. Maldonado fue retirado del sector y trasladado a una unidad judicial interna del estadio para prestar declaración ante las autoridades competentes.
La justicia brasileña califica actualmente la injuria racial como un delito imprescriptible y sin posibilidad de fianza. Según la Ley General del Deporte (14.597/2023), las penas por violencia en eventos deportivos se duplican cuando existen agravantes de racismo.

Maldonado negó las acusaciones y brindó su propia versión sobre el incidente registrado en video. Según su testimonio ante la Justicia, el movimiento de pasarse la mano por el brazo era una alusión a la “falta de sangre caliente” de los jugadores del equipo local.
Actualmente, el nacido en Embalse permanece bajo custodia. Además de una posible condena de prisión efectiva, el residente en Brasil podría enfrentar una prohibición permanente de ingreso a los estadios de fútbol en todo el territorio del país vecino.
El incidente podría generar un fuerte impacto económico para el club argentino. La Conmebol aplica una política de “tolerancia cero” ante estos hechos, lo que expondría a Boca a una multa que podría alcanzar los 100.000 dólares.

En las tribunas también se registraron provocaciones cruzadas durante el juego. Mientras el fanático realizaba los gestos denunciados, integrantes de la hinchada local exhibían billetes hacia la parcialidad xeneize para burlarse de la devaluación de la moneda argentina y la crisis económica.

El clima de tensión se trasladó al campo de juego luego de la victoria de Cruzeiro por 1-0. Al finalizar el encuentro, hubo empujones y corridas entre Leandro Paredes y Matheus Pereira, lo que obligó a la intervención de los cuerpos técnicos y personal de seguridad para resolver la situación entre los futbolistas.