Clima en Córdoba: qué zonas están bajo alerta por tormenta este martes 21 de abril
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó sobre la probabilidad de fenómenos intensos en diversos sectores de la provincia. El pronóstico extendido.


Este martes 21 de abril, una parte de la provincia de Córdoba se encuentra bajo una alerta amarilla por tormenta emitida por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). El organismo oficial anunció condiciones climáticas inestables para la población.


"El área será afectada por lluvias y tormentas aisladas de variada intensidad, algunas localmente fuertes", advirtió la entidad nacional. Además, mencionó abundantes precipitaciones en cortos periodos, actividad eléctrica frecuente, posible granizo, y ráfagas que podrían alcanzar los 70 kilómetros por hora (km/h).
El SMN clasifica los eventos meteorológicos mediante un sistema de colores para facilitar la respuesta ciudadana. El nivel amarillo indica la posibilidad de fenómenos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades cotidianas, sugiriendo a la población mantenerse informada.
En el caso de la ciudad de Córdoba, el pronóstico extendido indica una temperatura mínima de 13°C y una máxima que llegaría hasta los 19°C. En paralelo, el cielo permanecerá parcialmente nublado durante toda la jornada.

A su vez, el viento desde el sector sur y sureste soplará entre los 7 y los 12 km/h. No rigen alertas meteorológicas por fuertes ráfagas para la Capital, pero se estima que la sensación térmica sea baja.
Para el seguimiento en tiempo real de estas tormentas, el SMN dispone de imágenes de satélite y radares. Estas herramientas permiten observar el avance de los frentes de tormenta y la intensidad de las precipitaciones en las zonas que podrían verse afectadas dentro de la provincia.
El sistema contempla además diversos indicadores técnicos como la dirección y velocidad del viento, así como la probabilidad de precipitación en rangos que pueden alcanzar el 70 y el 100% en las áreas más comprometidas. Estos datos son fundamentales para la elaboración del pronóstico a corto plazo y las alertas inmediatas.

Además de las tormentas, el SMN mantiene el monitoreo sobre otros fenómenos asociados, como lluvias intensas y actividad eléctrica. La vigilancia climática se extiende a través de su Red de Observaciones y el Centro de Información Meteorológica, procesando modelos numéricos de manera constante.