Claudio Barrelier: qué significan "alevosía" y "criminis causae"
El fiscal Raúl Garzón sumó nuevos cargos a la imputación contra el principal acusado.


La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó este martes un nuevo capítulo judicial. El fiscal de instrucción Raúl Garzón agravó la imputación contra Claudio Barrelier, incorporando las figuras de abuso sexual, alevosía y criminis causae.

Aunque Barrelier ya enfrentaba una acusación por femicidio, la incorporación de estos nuevos cargos ayudan a explicar tanto la forma en que ocurrió el crimen como el motivo detrás del asesinato de la adolescente de 14 años.
Uno de los agravantes incorporados es la alevosía, una figura contemplada en el Código Penal Argentino que no hace referencia a la crueldad del hecho, sino a la manera en que fue cometido.
En términos jurídicos, existe alevosía cuando el agresor actúa sobre seguro, aprovechando la situación de indefensión de la víctima y minimizando cualquier riesgo para sí mismo.

En la causa, la fiscalía considera que Agostina se encontraba en una situación de especial vulnerabilidad frente a Barrelier, lo que habría permitido al acusado actuar sin posibilidad de resistencia efectiva por parte de la adolescente.
El segundo agravante incorporado es el criminis causae, una de las figuras más graves previstas por el Código Penal. Se aplica cuando una persona mata para facilitar, ocultar o asegurar la impunidad de otro delito.
En este expediente, la hipótesis del Ministerio Público Fiscal es que el homicidio pudo haber tenido como objetivo ocultar un abuso sexual previo. Esa línea investigativa explica por qué el fiscal también decidió imputar recientemente el delito de abuso sexual.
Otro de los cambios más relevantes en la causa es la incorporación del delito de abuso sexual. La fiscalía busca determinar si existió una agresión sexual previa al asesinato. Para ello resultan clave los peritajes forenses, los estudios genéticos y el análisis de la escena del crimen.

La suma de este delito modifica sustancialmente la reconstrucción de los hechos y refuerza la hipótesis central de los investigadores.
Pese al endurecimiento de la acusación, el fiscal Garzón decidió no incorporar por ahora otros agravantes que habían sido analizados.
Uno de ellos es el agravante por el vínculo. Aunque existía una relación previa entre Barrelier y la madre de Agostina, la Justicia consideró que no se configuraban las condiciones legales necesarias para aplicarlo.

Tampoco prosperó la figura de ensañamiento. Según los informes de autopsia, los desmembramientos fueron realizados después de la muerte, por lo que no habrían incrementado deliberadamente el sufrimiento de la víctima.
La investigación continúa abierta y podría sumar nuevas imputaciones. El fiscal analiza además la posibilidad de aplicar la figura de concurso premeditado, que requiere la participación de dos o más personas en el crimen.

En ese contexto, cobran relevancia las situaciones procesales de Soledad Andreani y Osvaldo Fassetta, quienes permanecen detenidos e imputados por encubrimiento agravado.
Sus declaraciones y el avance de las pericias serán claves para determinar si existió colaboración previa o posterior al femicidio que conmocionó a Córdoba.