En Belgrano cargaron contra Guido Herrera con una publicación lapidaria tras el triunfo sobre Talleres
Victoria "Pirata" en el clásico, con pasaje a cuartos de final del Torneo Apertura. Y expulsión del capitán Albiazul cuando su equipo ya jugaba con 10.
La pelea de Guido Herrera con Lucas Passerini, y expulsión para los dos al final del Talleres-Belgrano.(La Voz)
Lo ganóBelgrano en el "mata, mata" con Talleres y bien de visitante en un Kempes de bote a bote Albiazul. Clasificación a los cuartos de final del Torneo Apertura este martes próximo, y un final tumultuoso por las expulsiones, entre ellas la de Guido Herrera, una de las figuras del clásico.
El arquero vio la roja tras el encontronazo con Lucas Passerini, otro de los destacados del partido, quien demoraba su salida al ser reemplazado por Nicolás Fernández en tiempo ya adicionado. Desde su área, Herrera corrió para sacarlo a empujones, lo que motivó una gresca y Darío Herrera expulsó a los dos. Talleres ya jugaba con nueve desde los 32 minutos, por la roja al paraguayo Alexandro Maidana.
Guido Herrera y Lucas Passerini, dos de las figuras en el clásico, expulsados al final del Talleres-Belgrano.(La Voz)
La trifulca siguió con varios integantes de los dos bancos, con un cruce con Juan Carlos Olave también, y al arco Albiazul terminó yendo el ingresado Ulises Ortegoza (sin guantes), porque ya no se podían hacer más cambios.Y en Belgrano apuntaron todos los cañones a Herrera, por ser referente de Talleres pese a haberse formado en el club de Alberdi. De allí su amistad con Lucas Zelarayán, por ejemplo.
Aún así, resultó fuerte la reacción en las cuentas oficiales de Belgrano, con los "tapones de punta", reflejando una publicación de 2013 de Herrera en su cuenta en Twitter, en referencia a Talleres. Lo que años después le trajo aparejado problemas al sumarse como refuerzo en la T en 2016.
Belgrano le dedicó más publicaciones en sus redes oficiales a Talleres tras la victoria que cortó una racha de 20 años sin triunfos por los puntos. E hizo hincapié también en la localía que no logró hacer sentir el Albiazul, pese a colmar el Kempes con cerca de 55 mil espectadores.