En el Córdoba Open el cordobés vivió la mejor semana de su carrera y se mostró feliz de jugar ante su gente. "Los chicos deben disfrutar el deporte", sentenció.


Hace pocos minutos que acaba de quedar eliminado del cuadro principal del Córdoba Open, el ATP 250 que quedará en su historial como el certamen que lo vio ganar su primer partido en un torneo de este nivel y terminar entre los ocho mejores, y al entrar al centro de prensa lo hace con el mismo aplomo con el que ingresó a la cancha durante cada jornada, bajo el ritmo cuartetero de Rodrigo y su popular “Soy Cordobés”.

Pedro Cachin ingresó desde la qualy y llegó hasta los cuartos de final de la competencia que vive su primera edición en el predio del Estadio Mario Kempes. Durante estos días, el belvillense estuvo cumpliendo el sueño del pibe. El suyo y el de muchos chicos, que como él, deciden hacer su camino en el mundo del deporte. No es fácil, pero tampoco imposible y, cada vez que tuvo la ocasión, el tenista de 23 años, se encargó de resaltar la importancia de que niños y adolescentes puedan tener un certamen de este tipo en Córdoba.

“Este tipo de torneos trae gente de ciudades más pequeñas; acá hubo chicos de Bell Ville o de Villa María con los que yo jugaba en los torneos de Grado 1 o Grado 2 y que ven que es muy difícil llegar, pero que realmente se puede. Obviamente que hay que trabajar mucho y hacer esfuerzos como yo hice, pero se puede”, dice a Vía Córdoba el cordobés que considera que su esfuerzo más grande fue el de radicarse en Barcelona con tan solo 19 años.

Y continúa: “Hay otras carreras que también son difíciles pero no te hacen conocer tanto el mundo, las distintas culturas. Viajar te hace crecer muchísimo, te hace madurar. En el tenis, si trabajás, te esforzás y tenés una familia por detrás que te apoya se puede llegar, pero los chicos tienen que jugar, ver, aprovechar las oportunidades y los padres tienen que apostar por ellos, pero sin presionarlos. Nadal, Federer, Djokovic o Murray hicieron al tenis gigante,  pero lo malacostumbraron porque dan por hecho que es fácil ganar un Gran Slam o un torneo ATP. Los padres tienen que saber que es muy difícil apuntar a eso”.

Y desde pequeño Pedro tuvo ese apoyo y acompañamiento que tanto remarca. Los resultados están a la vista. Disfruta de lo vivido, pero con los pies en la tierra. No se arrepiente de ninguna de las decisiones tomadas a lo largo de su carrera. “Sé que tomé decisiones sin ser consciente, pero no me arrepiento de nada. Me fui a Villa María muy chico y en Barcelona crecí muchísimo, principalmente como persona. Lo que logré esta semana en Córdoba demuestra que también crecí como jugador y que estoy haciendo las cosas bien, algo que estoy buscando desde hace muchos años”, confiesa el hijo de Graciela y Pedro Pablo; el hermano de Cata; el integrante de una familia en la que poco se habla de tenis.

Pedro Cachin escalará 40 lugares en el ránking.

Y continúa: “Estos días la pasé muy bien; me encanta volver a Córdoba y hacerlo en este nivel no solo me levanta anímicamente a mí sino también a mi familia. Con ellos hablo muy poco de tenis porque ellos nunca fueron tenistas y lo que se siente ahí dentro (en la cancha) es muy difícil sentirlo si nunca estuviste. Esto sirve para que vean y sepan que con un proceso y el apoyo a un hijo se puede crecer poco a poco. Yo, agradecido de que hayan apostado tantos años en mí”. 

Pedro Cachin está radicado en Barcelona.

A Cachin se lo nota maduro, seguro, con fuertes convicciones. Quizá, como él mismo lo dice, ésto se lo haya dado su vida en Europa o, tal vez, porque desde los 9 años dejó la cotidianeidad de su casa y su familia para dedicarse a entrenar en Villa María. Se fue desde muy chico y lo nota a cada momento. También, la familia y los amigos, pero el belvillense trata de estar cerca de sus afectos siempre, a pesar de la distancia.

“Se extraña la familia y los amigos, las cosas que hacés con ellos. Yo ya tengo mi vida allá (en Barcelona), donde hice algunos amigos y está mi novia, pero extraño la improvisación argentina. Acá, como el domingo ya me vuelvo a Europa, en un segundo organizamos un asado con mis amigos y eso allá no lo tengo. Se extraña tomar mates con tus amigos, con tu familia, almorzar con tu mamá, cenar con tus viejos, todas esas cosas mínimas que cuando uno está al lado de su familia no las ve, pero que cuando estás lejos se notan bastante”, dice el tenista que con su actuación en el Córdoba Open escalará 40 puestos en el ránking ATP.

Pedro Cachin pudo mostrar su nivel ante familia y amigos en el Córdoba Open.

Y cierra: “Yo los domingos tengo una familia con quien estar, tengo a Alex (Corretja, su entrenador y ex número dos del mundo) y a su familia que me abrieron las puertas de su su casa y que si no hubiese sido así hoy estaría viviendo en Argentina. Estoy muy cómodo, pero obviamente hay muchas veces que los domingos, sobretodo de invierno, se extraña. Saber que en el pueblo (por Bell Ville) todos los que estuvieron acá siguiéndome en el torneo están reunidos almorzando se hace duro. Pero jugar al tenis es lo que elegí y lo hago con mucho gusto”.

Pedro Cachin quedó eliminado en cuartos por el cordobés Juan Londero.






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