Algunos de ellos fueron recibidos por una familia que luego los devolvió por "no poder contenerlos". Así lo revela este lunes un informe periodístico.


En Córdoba, existen 37 residencias destinadas a alojar a niños, niñas y adolescentes que fueron separados de sus familias por estar en riesgo su integridad física y mental y que a su vez buscan un nuevo hogar que los reciba.

Son 470 chicos que están en esta situación en toda la provincia bajo la supervisión de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) y que han sufrido una de las peores exclusiones a las cuales se enfrenta un ser humano: la de su propia sangre.

De acuerdo con un informe publicado este lunes por La Voz, cada uno de estos niños arrastra una dolorosa historia por detrás, sea por abusos, violencia u otras causas y que finalmente los han puesto en esta situación.

Hay 470 niños en Córdoba que nadie quiere adoptar y que están en hogares estatales.

Es más, muchos de ellos han sufrido una doble exclusión ya que encontraron una familia que los adoptara, pero al poco tiempo fueron “devueltos” por ellos porque no pudieron contenerlos.

Cómo llegan. Para arribar a esta situación, en cada uno de estos casos, no alcanzó la intervención estatal con su núcleo más directo y, tampoco, con su familia ampliada (tíos o abuelos, por ejemplo).

La Senaf constató que no había nadie que pudiera ocuparse de estos niños y niñas para asegurar el respeto de sus derechos más elementales.

Quedaron a la espera de una familias de acogimiento o de una adopción. 

Cabe aclarar que se trata de chicos que no tienen ningún conflicto con la ley penal, es decir, no se trata de institutos correccionales como el Complejo Esperanza.

Bien señala el informe periodístico que las niñas, los niños y adolescentes de entre 0 y 21 años que habitan las residencias de la Senaf son víctimas y no victimarios.

De todos modos, según reconocen los responsables de estos lugares, cuesta que la sociedad y que los propios chicos lo entiendan así.

* El informe completo, en este link​

* Fotos gentileza La Voz.​






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