Ocurrió en pleno centro de la ciudad de Córdoba. El pequeño observó en todo momento cómo forzaba los candados para llevarse el rodado. 


Un hombre se baja de un auto en una de las tantas calles en el centro de la ciudad, acompañado de su pequeño hijo al cual toma de la mano. Cualquiera que lo mire jamás pensaría lo que sucede a los pocos minutos que comienza a caminar con el niño.

En calle Santiago del Estero al 300, muy cerquita del Hospital De Urgencias, el sujeto se detiene frente a un cesto de basura, lo mira, pero no para tirar algo. Lo hace por lo que está atado a él.

Siempre bajo la mirada del niño que lo acompaña. De pronto, ocurre lo impensado. De la capucha del pequeño, extrae un elemento con el que comienza a forzar el candado que tiene la moto para tratar de robarla.

El pequeño sigue allí, mirándolo, observándolo, ¿entenderá lo que está haciendo esa persona que hasta hace un ratito lo agarró de la mano para llevarlo a caminar por la noche de Córdoba?

El delincuente actúa como tal. Mira a los costados, se hace el distraído, observa lo que pasa en la calle. Y cuando no hay nadie, sigue forzando el candado y luego va por la traba del volante. El pequeño sigue mirando.

Todo quedó filmado por cámaras de seguridad. Finalmente, en la segunda toma del video, el delincuente ya aparece solo. Sacó todas las trabas que ataban a la moto con el cesto y ahora viene por ella.

Con un breve forcejeo, la saca y se lleva caminando. El mismo auto del que se bajó, un Renault 12 color gris al cual claramente se le ve la patente.

Quizás en ese mismo auto, estaba el niño que bajó y tomó de la mano unos minutos antes.

La “otra” víctima. Y decimos “la otra” porque claramente el niño es la primera víctima no del robo en sí, sino de una situación que seguramente su inocencia no alcanza a dimensionar.

Pero, el afectado por el robo, quien perdió lo material, su moto, se llama Emanuel, y la había dejado en ese lugar la noche del viernes 5 de octubre y el hecho ocurrió a la 1 de la madrugada. 

La víctima del asalto, es un joven trabajador de 25 años, relató su bronca e indignación por la respuesta que recibió cuando hizo la denuncia y mostró los videos en la Unidad Judicial nº1 de Córdoba.

 “Me dijeron que aunque los identifiquen no los pueden allanar, que eso solo pasa en las películas”, señaló en diálogo con El Doce, quien fue el que dio a conocer la noticia.

“Ya no me importa tanto el robo, pero me da bronca que hayan usado al niño para hacerlo”, agregó.




Comentarios