Con su ingreso, comenzó el repunte para un equipo que ya no quedó tan expuesto. Sumó cuatro de seis puntos. Pero avisó: "Estamos preparados para atarcar todo el tiempo".


De los últimos dos juegos, Instituto cosechó cuatro de seis puntos, y con su valla en cero. En los dos primeros, había perdido los dos, con cinco goles en contra.

El equipo aparcía descompensado, y César Zabala lo modificó con el ingreso de Juan Ignacio Sills, para darle equilibrio en su función de doble cinco.

“A los que nos toca entrar estamos cumpliendo con un buen trabajo táctico, cubriendo espacios para no sufrir y aprovechando a los jugadores dinámicos que tenemos arriba”, analizó Sills.

En su segundo ciclo en Alta Córdoba, le dio oficio y experiencia a la zona defensiva, como un tapón en el medio campo.

“Nacho (Antonio) se puede soltar, porque yo le cubro las espaldas. Y ni hablar de Arce, porque lo necesitamos fresco y con libertad para manejar los ataques. Con orden, los resultados se van dando”, observó.

“Ya habíamos tenido un partido interesante con Riestra y a Chacarita le ganamos bien, con varias situaciones y un gol de segunda jugada que practicamos en la semana. De locales no nos puede ganar nadie”, remarcó el refuerzo llegado de Huracán.

El desafío es sostener el repunte el próximo sábado, contra un rival mañero, un Brown de Adrogué que perdió este lunes ante Santamarina. “Más allá de dónde nos toque jugar, la idea del equipo es muy clara: atacar todo el tiempo. Y estamos preparados para eso”, sostuvo Sills. 





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