Apunta a las especies aviar, cunícola, ganado bovino, ovino, porcino, camélido y caprino.


Este lunes por la mañana, el diputado nacional Diego Mestre, presentó en el Congreso de la Nación un proyecto de ley para modificar el artículo 28 de la Ley 23.349 referida al IVA, para que de este modo se incorpore un inciso que abarque a “el servicio industrial que prestan las plantas de faena de animales de las especies aviar, cunícola, ganado bovino, ovino, porcino, camélido y caprino” para reducir su alícuota.

Esta iniciativa surge luego de dialogar con las autoridades de la Asociación de Frigoríficos e Industriales de la Carne (AFIC), quienes manifestaron al legislador la necesidad urgente del sector industrial frigorífico para equilibrar la alícuota de IVA que se aplica a la actividad de faena con la alícuota que se aplica al resto de la cadena productiva.

Esta situación fue oportunamente expuesta por los sectores productivos ante el Ministerio de Agroindustria, Jefatura de Gabinete y AFIP y hubo consenso en avanzar con una norma afín.

La hacienda, carne y sus subproductos son actualmente gravados con una alícuota reducida de IVA del 10,50 %. En cambio el servicio de faena, entendido como el producto de la actividad de los mataderos y frigoríficos, se grava al 21%.

La Ley del Impuesto al Valor Agregado prevé una alícuota reducida, equivalente al cincuenta por ciento de la definida como general, para ciertos productos de origen natural que constituyen parte esencial de la canasta alimenticia de nuestro país. Entre ellos los animales vivos, las carnes y los despojos comestibles.

“Es deseable que un trato preferencial de estas características defina la misma alícuota para todas las etapas de producción y comercialización de los productos involucrados. Para generar incentivos a la producción, debemos procurar atenuar la incidencia fiscal en el producto final” sostuvo el diputado Mestre.

En el esquema vigente, el servicio de faena se encuentra alcanzado por la alícuota general del gravamen. Este servicio constituye una etapa imprescindible del proceso productivo y de significativa incidencia en la conformación del precio final de la carne, gravada a una alícuota menor.

Esta circunstancia genera un efecto distorsivo indeseado al generar saldos a favor del contribuyente en forma continua y sostenida. El Impuesto al Valor Agregado se transforma muchas veces en un mayor costo de producción y por ende, se traslada al precio, castigando al consumidor final. Ello atenta a la esencia misma del gravamen y al objetivo esencial que motivara el tratamiento preferencial de estos productos.






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