Estaban acusados de dejar un paquete con presuntos explosivos en un hotel de Córdoba. 


El juez Miguel Hugo Vaca Narvaja sobreseyó este lunes a Gabriela Medrano y Felipe Zegers, los artistas chilenos que habían sido detenidos en abril en Buenos Aires acusados de dejar un paquete con presuntos explosivos en la ciudad de Córdoba, donde se celebraba el Congreso de la Lengua Española.

El juez federal Vaca Narvaja determinó que las explicaciones brindadas por los imputados eran “coherentes y creíbles”.

Los arquitectos Gabriela Medrano Viteri y Felipe Zegers, muy reconocidos por sus trabajos en diferentes obras públicas de Chile, habían sido detenidos el 31 de marzo en Buenos Aires, adonde habían viajado desde la ciudad de Córdoba.

Los dos chilenos habían participado el 30 de marzo en una charla en la Ciudad Universitaria de Córdoba, ciudad en donde se llevó a cabo hasta ese día el Congreso de la Lengua Española.

Tras una denuncia del hotel en el que se habían alojado los profesionales en Córdoba, que aseguró que habían dejado el lugar sin pagar la estadía y que dejaron un objeto sospechoso, una Brigada de Explosivos de la Policía provincial desalojó el edificio y detonó un maletín con elementos como una batería, un aerosol y un cargador de móvil.

Por ese episodio, los dos chilenos fueron imputados por la presunta tenencia de materiales explosivos.

Según los acusados, que recuperaron la libertad el 4 de abril y regresaron a Chile, el artefacto detonado no era un explosivo, sino que era una caja con parlantes que los artistas utilizan en sus intervenciones artísticas callejeras.

De acuerdo a la resolución judicial, los elementos secuestrados en el hotel “no se encontraban destinados a la preparación de explosivos sino que formaban parte de una instalación artística”.

“Es importante destacar en primer término que, el maletín fue abandonado por los imputados sobre la mesa central de la habitación, entreabierto, con el cargador en la base, con las pinzas tipo cocodrilo, de modo sumamente llamativo”, reconoció el juez.

A ello, añadió el magistrado, se sumó el hecho de que los acusados abandonaran el hotel de forma intempestiva el día de cierre del Congreso Internacional de la Lengua.

Según el fallo, en el maletín secuestrado en el hotel no se encontraron sustancias explosivas, aunque en un primer momento, al realizar un chequeo con el can entrenado sobre el maletín, el perro realizó una marcación sobre la batería, pero las pruebas posteriores confirmaron un resultado negativo.

Para el juez, “las explicaciones brindadas por los imputados en cuanto a los objetos secuestrados en el hotel resultan coherentes y creíbles“. 






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