Tras la final de Boca por la Copa de la Superliga, el delantero visitó a los pibes de la Escuelita de Fútbol del club. Junto a Franco Canever.


Ramón Ábila siempre tiene presente a Instituto. Y este lunes se dio una vuelta por La Agustina, casi el patio de su casa, para visitar a los chicos de la Escuela de Fútbol del club de Alta Córdoba.

Wanchope ingresó en la segunda etapa en la final que Boca perdió ante Tigre, por la Copa de la Superliga en el estadio Kempes.

El plantel Xeneize fue licenciado y el delantero se quedó en Córdoba, cerca de Instituto.

Lo acompañó Franco Canever, lateral izquierdo del plantel y producto genuino de la cantera.






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