Quién es la Hermana Verónica, la monja que llega a la televisión: cocina, fan de River y una vida que rompe estereotipos
El nuevo ciclo del canal gastronómico se graba dentro de su convento y mezcla recetas, historias personales y una mirada distinta sobre la vida religiosa.
Quién es la Hermana Verónica, la monja que llega a la televisión: cocina, fan de River y una vida que rompe estereotipos(Cortesía)
La cocina televisiva encontró una anfitriona inesperada. Desde este mes, el canal elGourmet estrena un nuevo programa conducido por la Hermana Verónica, una religiosa argentina que combina recetas caseras, anécdotas de vida y una personalidad alejada de todos los estereotipos tradicionales sobre el mundo monástico.
El ciclo, que se emite de lunes a viernes a las 18 en Argentina, transcurre dentro del convento donde vive la conductora y propone una dinámica sencilla: cocinar platos accesibles mientras se comparten historias, recuerdos y pequeñas escenas de la vida cotidiana.
Hermana Verónica, por elGourmet.(Cortesía)
“La comida nos ayuda a decir ‘te quiero’, ‘sos importante para mí’”, explica la Hermana Verónica durante una entrevista con Vía País.
Una monja distinta: toca música, habla idiomas y es fanática de River
Verónica Evangelina Prieto nació en el barrio porteño de Belgrano y descubrió su vocación religiosa a los 21 años, mientras estudiaba Geografía. Entró al convento en 2001, aunque asegura que el llamado comenzó algunos años antes.
Chicken Adobo, uno de sus platos.(Cortesía)
“Cuando Dios llama, llama de una manera muy fuerte y no te suelta”, cuenta. Y agrega: “No me arrepiento ni un segundo. Soy súper feliz con mi vocación”.
Pero además de la espiritualidad, su vida está atravesada por múltiples intereses. Toca la guitarra y el órgano, estudia sitar, habla cuatro idiomas, hace trabajos de electricidad y sostiene una pasión innegociable por River Plate.
“River es como mi segundo hogar desde chiquita”, asegura. Antes de entrar al convento iba a la cancha todos los domingos y todavía hoy sigue muy de cerca al club.
Hermana Verónica, por elGourmet(Cortesía)
Cocinar como un gesto de amor
El programa está compuesto por 20 episodios y se apoya en una idea central: la cocina como espacio de encuentro. Cada receta funciona como excusa para hablar de vínculos, costumbres y experiencias compartidas dentro de la vida comunitaria.
La propia Hermana Verónica reconoce que aprendió a cocinar en su casa, viendo a sus padres. “Mi mamá hacía unas pastas espectaculares y mi papá era un genio del pan”, recuerda.
Aunque nunca estudió gastronomía de manera profesional, la cocina terminó convirtiéndose en uno de sus lenguajes más personales.
También influyó su experiencia dentro de una congregación internacional, donde convivió con religiosas de distintos países y conoció nuevas culturas a través de la comida.
“Muchas veces cocinamos platos que no son argentinos porque alguna hermanita dejó esa receta y nosotras la seguimos haciendo”, explica.
Budín de pan, un clásico inoxidable(Cortesía)
El legado de la Hermana Bernarda y su llegada a la televisión
La llegada de la Hermana Verónica a la pantalla también remite inevitablemente a otra figura icónica de la televisión gastronómica: la Hermana Bernarda. Y ella misma reconoce ese vínculo.
“Yo creo que estoy acá gracias a ella. De alguna manera abrió un camino”, señaló sobre la histórica cocinera televisiva.
Según cuenta, su desembarco en elGourmet ocurrió casi de casualidad, a partir de una recomendación. Después llegaron las entrevistas, el casting y finalmente el programa que hoy la muestra cocinando en el convento, entre ollas, historias y charlas espontáneas.