Un plan ambiental busca resguardar lagunas clave de la Puna
Especialistas y equipos técnicos recorrieron sectores como Campo de Piedra Pómez y Laguna Purulla para seguir trabajando en territorio sobre uno de los ambientes más sensibles de la región.


La Puna catamarqueña volvió a quedar en el centro de una agenda que cruza conservación, planificación y desarrollo. En ese marco, el gobernador Raúl Jalil puso el foco en el avance del Plan de Manejo Ambiental del Subsitio Ramsar Norte Lagunas Altoandinas y Puneñas, una herramienta pensada para ordenar el uso del territorio en una de las áreas de mayor valor ecológico de la provincia. El sitio Ramsar de Catamarca fue designado en 2009 y comprende humedales altoandinos de enorme interés ambiental y científico.
La importancia del área no es menor. El Subsitio Norte se ubica en el noroeste y centro-oeste de Catamarca, dentro de la Puna, y reúne lagunas y vegas de altura que funcionan como refugio de biodiversidad única. Allí habitan distintas especies de flamencos y, según antecedentes oficiales, se trata de un sistema de humedales clave para el monitoreo ambiental y climático.
El plan que ahora busca consolidarse apunta justamente a proteger ese equilibrio. De acuerdo con lo informado en los últimos días, el documento fija criterios de manejo y zonificación para preservar áreas críticas frente al avance de actividades como el turismo de naturaleza, el pastoreo y la minería, en una zona especialmente frágil por sus condiciones extremas de altura, aridez y lenta recuperación ecológica.
En ese proceso, también hubo trabajo de campo. Especialistas, biólogos, ambientalistas y representantes de organizaciones recorrieron distintos puntos de Antofagasta de la Sierra en el marco del plan. La recorrida incluyó el Campo de Piedra Pómez, uno de los paisajes más emblemáticos de Catamarca, y la Laguna Purulla, donde se observó una importante presencia de parinas o flamencos de la puna.