El gobernador Raúl Jalil compartió una reflexión emotiva sobre el comedor comunitario Mikuna, en la capital provincial. El espacio no solo brinda alimentación a estudiantes del interior, sino que representa una política de acompañamiento integral a quienes deben alejarse de sus familias para poder estudiar.
“Mikuna no es solo un comedor. Es una forma de estar presentes, de acompañar a quienes dejaron su hogar en Antofagasta para venir a formarse a la Capital, a casi 600 km de distancia”, expresó Jalil. Y agregó: “Sabemos lo que implica ese esfuerzo y por eso esta decisión tiene un valor especial”.
El mandatario destacó que cada espacio como este reafirma el compromiso del Gobierno de Catamarca con una educación más equitativa. “El desarraigo no puede ser un obstáculo. El Estado debe estar para sostener, contener y abrir camino”, subrayó Jalil.
