La plaza de Piedras Blanca, lugar en donde nació Fray Mamerto Esquiú será el lugar en el que se celebrará la misa presidida por el delegado papal, cardenal Luis Héctor Villalba, arzobispo emérito de Tucumán, para la beatificación del fraile franciscano.

Debido a la pandemia, un año tardó en llegar el gran día para todos los fieles, por el mismo motivo, la ceremonia se realizará con un estricto protocolo sanitario. Los devotos podrán presenciar la jornada al aire libre, que contará con la presencia del secretario de Culto de la Nación, Guillermo Oliveri, además de autoridades provinciales y dirigentes sociales, políticos y religiosos.

Los actos oficiales comenzar ayer cuando el gobernador Raúl Jalil, recibió al delegado papal el salón Calchaquí de la capital catamarqueña.

El milagro

El milagro que permitió que Fray Mamerto Esquiú sea declarado beato por el Papa ocurrió en Tucumán, y fue por la inexplicable curación de una recién nacida con osteomilietis femoral grave.

El 24 de abril de 2019 la Comisión Teológica de la Congregación para la Causa de los Santos del Vaticano dio por aprobado el milagro. Luego, el 21 de noviembre en Roma la Consultación de los Médicos de nivel internacional convocada por la Santa Sede declaró la inexplicalidad del milagro atribuido a la intercesión del fraile franciscano. Finalmente, fue decretado beato por el papa Francisco el 19 de junio de 2020.

Fray Mamerto Esquiú nació el 11 de mayo de 1826 en la localidad de San José de Piedra Blanca y falleció el 10 de enero de 1883 en La Posta de El Suncho. Fue fraile, sacerdote, obispo, docente, periodista y reconocido legislador, destacado por su encendida defensa de la Constitución Argentina de 1853.