El objetivo es mantener la higiene y la salubridad para evitar que aparezcan virus o enfermedades.


La creciente de casos de hantavirus en algunas provincias, pusieron en estado de alerta a todos y con la premisa de mantener la higiene y la salubridad, el personal de Inspeccióin y Bromatología de la municipalidad capitalina empezó a hacer controles sorpresivos en los locales que venden alimentos.

José Malki, director de Inspección General, fue el que explicó un poco los procedimientos que se llevan adelante. “Nosotros lo que estamos haciendo son procedimientos intempestivos por parte de Bromatología e Inspección, sobre todo los comercios, particularmente los que venden comida, se venía haciendo esto pero estamos intensificándolos para hacer inspecciones en supermercados, despensas, distribuidoras o sea en todos aquellos lugares en los que se venden alimentos que puedan llegar a estar contaminados o no”.

“Se le pide a todos los comercios que tengan certificado de desinfección, incluyendo el de desratización y en las inspecciones que vamos aparte de pedir la documentación controlamos que estén los cebos y medidas de salubridad para que no haya ningún problema”, añadió.

Po último, aclaró como es la situación sobre los terrenos baldíos que contienen chatarra, lo que favorece la aparición de roedores. “En todo lo que es la parte de inspección se llegó a lugares en donde se notifica a las personas que son propietarias del lugar. En esto hay que aclarar que la municipalidad tiene la parte de inspección y operativa de todo lo que son espacios públicos, en los terrenos privados si no hay voluntad del propietario para el ingreso no se puede realizar ningún tipo de acción. En los baldíos que están o no cerrados, en esos casos damos parte al dueño para que vea el estado de la propiedad”, cerró en declaraciones a El Esquiú.






Comentarios