"Creo que las consecuencias van a ser mucho más graves", aseguró el secretario de Seguridad provincial.


La polémica se instaló desde el mismo momento en el que Patricia Bullrich anunciaba el nuevo protocolo para las fuerzas federales de seguridad en la que se les permite usar armas de fuego sin necesidad de dar la voz de alto ni ante una agresión directa previa. El último en pronunciarse al respecto fue Marcos Denett, secretario de Seguridad provincial.

“Observamos con mucha preocupación esta nueva forma de actuar que se le propone a las fuerzas federales. Creo que las consecuencias van a ser mucho más graves porque van a entrar en un espiral de violencia. Por ahí, lo que se está tratando es de justificar las graves deficiencias en materia de seguridad que tienen los grandes conglomerados urbanos”, señaló.

“El uso del arma sólo debe ser en casos inevitables, extremos, y obviamente proporcional a la situación que se está viviendo. Por ejemplo: dispararle a un ladrón que huye de haber robado manzanas o bananas en una verdulería, es una cosa absolutamente desproporcionada”, agregó.

Denett interpretó que este nuevo protocolo tiene la siguiente razón: “Creo que, en definitiva, lo que se está tratando es de generar un manto de justificación o de intención de que el Poder Judicial no controle determinados casos de abusos por parte de las fuerzas federales, que han sido de público conocimiento”, comentó.

“La autoridad o legitimidad de un funcionario policial o fuerza de seguridad no parte por el uso del arma, sino de un sinnúmero de reglas que son previas y tienen que estar en base a la formación profesional”, finalizó en declaraciones a El Esquiú.






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