Comerciantes y vecinos del sector reunieron firmas ante la situación que viven. El malestar ha llegado a un punto crítico ya que esta institución privada, presidida por Alicia Barrigó, ha sido blanco de permanentes denuncias por parte de los vecinos. La misiva fue presentada al Municipio, aunque la localización del inmueble no depende del mismo.
Tanto el Ejecutivo como el Concejo de Representantes de la ciudad, realizaron numerosos pedidos de informes a este organismo (por ejemplo sobre el registro de personas que pernoctan) que aún no han sido respondidos.
Son constantes los problemas de inseguridad y un avanzado estado de suciedad por la presencia de olores nauseabundos y desechos humanos.
Los vecinos presentaron notas ante el Municipio y advirtieron el peligro de incendio inminente, dado el material altamente inflamable (papeles y cartones) que se encuentra amontonado sin ningún tipo de resguardo ni orden sanitario, poniendo en riesgo a las personas que transitan, comercios y viviendas colindantes.
Ante este panorama y la falta de información clara sobre quiénes son las personas contenidas en el albergue, el Municipio dispuso medidas de control.
La ordenanza aprobada recientemente en el Concejo de Representantes, obliga a la institución a presentar ante el municipio un reporte mensual detallado que brinde transparencia sobre su funcionamiento y un registro pormenorizado de los habitantes del refugio.
Tanto desde el Cuerpo Legislativo como el Ejecutivo, se han pedido informes por escrito en reiteradas ocasiones, que no han sido respondidos por Barrigó.
De continuar esta situación, el subsidio mensual quedará supeditado al cumplimiento de estos informes.