En medio de un día gris y lluvioso en Punilla, el Hotel Edén de La Falda aparece como una de las alternativas más atractivas para vecinos y turistas que buscan un paseo bajo techo, con historia, cultura y una fuerte impronta serrana.
El tradicional edificio, considerado uno de los grandes íconos turísticos del Valle de Punilla, invita a recorrer parte de la historia de La Falda a través de visitas guiadas que permiten conocer sus salones, pasillos, espacios restaurados y distintos sectores cargados de memoria.


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La propuesta combina arquitectura, relatos históricos y ese halo de misterio que durante años convirtió al Hotel Edén en uno de los lugares más visitados de la región. Además, el recorrido permite disfrutar de muestras, espacios culturales, shop de artesanías y el bar del hotel.

Las visitas diurnas funcionan todos los días, de 9 a 19 hs, sin necesidad de reserva previa. También se ofrecen recorridos nocturnos, una experiencia distinta para quienes buscan conocer el edificio desde una mirada más ligada a sus leyendas y secretos.
Ubicado en la ciudad de La Falda, el Hotel Edén es una opción perfecta para una escapada corta desde Villa Carlos Paz y otros puntos de Punilla. Un paseo distinto, ideal para transformar una tarde lluviosa en una salida con historia, encanto y mucha identidad serrana.


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Un poco de su historia
El Hotel Edén de La Falda abrió sus puertas en 1898 y fue uno de los grandes emprendimientos turísticos de la época. Construido en tierras de la antigua estancia La Falda, recibió materiales traídos de Europa y contó con adelantos destacados para aquellos años, como caminos internos, obras de agua potable, cámara frigorífica y usina eléctrica.

Su etapa de mayor esplendor se dio entre la segunda década del siglo XX y la Segunda Guerra Mundial, cuando recibió a importantes personalidades nacionales e internacionales, entre ellas Albert Einstein, Rubén Darío, el Príncipe de Gales y presidentes argentinos como Julio A. Roca y Agustín P. Justo.
El hotel cerró definitivamente en 1965, pero su historia sigue viva. Actualmente fue declarado Monumento Municipal y de Interés Provincial, y funciona como un atractivo turístico y cultural donde también puede visitarse el Museo del Cine “Que Dúo”, con piezas de colección para disfrutar en familia.
