Emotivo reconocimiento en Carlos Paz: la sala del Zorba ahora se llama René Bertrand
Familiares, amigos y referentes del espectáculo se reunieron en la tradicional sala cordobesa para homenajear la trayectoria del director y descubrir la placa que inmortaliza su nombre en el escenario que fue su hogar artístico.
La sala del Zorba ahora se llama René Bertrand(Carlos Paz Vivo)
Este lunes, el ambiente cultural de la villa se congregó para rendir tributo a René Bertrand, el talentoso actor y director fallecido el año pasado. El homenaje tuvo como epicentro el Teatro Zorba, un espacio que resultó fundamental en su carrera y donde finalmente se oficializó que la sala principal llevará su nombre a partir de ahora.
La ceremonia contó con la conducción de Alicia Poletto y la participación de su esposa, Belén Giménez, junto a sus hijos Sofía y Franco. También estuvieron presentes los productores Eduardo Giordano y José Luis Letona, quienes recordaron el compromiso y la pasión que Bertrand inyectaba en cada proyecto teatral que encabezaba.
La sala del Zorba ahora se llama René Bertrand(Carlos Paz Vivo)
Un punto culminante del encuentro fue la proyección de un video biográfico que recorrió sus años de trabajo y su amor incondicional por las temporadas de verano en la Villa. Posteriormente, se procedió al descubrimiento de la placa conmemorativa junto a Gustavo Sofovich, quien destacó la relación casi fraternal que el director mantenía con su padre, Gerardo Sofovich.
René, hijo de César Bertrand y María Rosa Fugazot, supo forjar una identidad artística sólida, convirtiéndose en el gran intérprete y continuador de los textos de la familia Sofovich. Su capacidad para involucrarse en todos los detalles de la puesta en escena lo consolidó como un artista integral dentro de la industria nacional.
Durante el acto, Belén Giménez compartió recuerdos sobre la dedicación absoluta de su compañero hacia el teatro y su profundo anhelo de vivir permanentemente en Carlos Paz. Este reconocimiento se suma a la reciente despedida en la que sus cenizas fueron esparcidas en el Lago San Roque, cumpliendo con la voluntad del artista.
La designación de la Sala René Bertrand asegura que su legado creativo y su calidez humana permanezcan presentes en cada función.