La denuncia pública de Noemí Coria desde Parque Síquiman. Lucha por cobrar lo que le corresponde. Tiene una hija de 9 años y teme quedarse en la calle. VíaCarlosPaz dialogó con ambas partes.


“Cercenar la libertad de expresión es violar los derechos constitucionales. Prohibir el derecho a la educación es, además, no tener alma”. Así escribe Noemí Coria en su cuenta de Facebook, una mujer de 44 años y que hasta el mes de julio era “encargada del Complejo de Cabañas La Querencia”, ubicado en Villa Parque Síquiman. Una mujer que hace pública una situación que ella misma califica como “desesperante e injusta” luego de ser despedida “sin causa” e intimada a desalojar la vivienda -dentro del complejo- en donde vive como parte de un acuerdo por sus tareas laborales.

Tras ser despedida en plena cuarentena, asegura que su exempleadora no sólo que se rehúsa a abonarle lo que le corresponde por dos años y seis meses trabajo “en negro”, sino que además, insiste en que se retire de la propiedad mediante cartas documento, mensajes de Whatsaap y hasta de manera verbal. Y que como no se cumple su pedido, días atrás también las “despojó de servicios esenciales”.

La casa en el Complejo “La Querencia” en donde vive Noemí Coria junto a su pequeña hija. (Foto: gentileza Noemí Coria).

“Fui encargada del complejo desde enero de 2018 hasta julio de este año. La dueña nos daba los servicios esenciales de la casa en donde vivo junto a mi hija, servicios como la luz, el agua y el gas, además de Internet. Pero ella decidió echarnos y tengo una hija de 9 años que no tiene acceso a Internet, por ende no puede acceder a las clases virtuales. No tenemos nada“, comenta desesperada Noemí Coria en diálogo con VíaCarlosPaz.

A lo que de inmediato agrega: “Lo que quiero es que me abone lo que corresponde por todo el tiempo que trabajé para ella en este lugar (…) El último sueldo que cobré fue el de junio, 14 mil pesos que aún no me paga. Y que además llegó hasta decirme que no puede arreglarme porque como fue diagnosticada con Covid-19, la ley la ampara“.

Coria muestra cómo lava sus prendas personales.

Asesorada por las abogadas Desireé Nehoul y Lucero de Guernica, Noemí acude no sólo a las redes sociales para hacer pública su situación, sino que también a los medios de comunicación.

“Recibimos una llamada de la abogada de la contra parte que en realidad el problema que ella tiene es que no quiere arreglar y no quiere darle a Noemí lo que le corresponde, al contrario, le ha quitado los servicios, la ha dejado acorralada. Le está debiendo bastante diferencia de haberes, estuvo en negro. También nos preocupa la situación de su hija que tiene 9 años que sinceramente es de terror porque no puede acceder ni siquiera a la escolaridad”, expresó la abogada Desireé Nehoul en diálogo con VíaCarlosPaz.

Denuncia que la dueña del lugar tampoco le abona el agua potable.

Luego de hacer pública esta situación límite que vive esta madre junto a su hija en Villa Parque Síquiman, es que la dueña del complejo también expresó su malestar, exigiéndole que “deje de publicar cosas porque sino no, no se va a arreglar nada”, agregó la abogada de Coria.

En realidad ella nunca tuvo voluntad de arreglar porque ofreció 100 mil pesos en cuotas, cosa que no cubre ni el diez por ciento del monto que tenemos en juicio”, asegura la letrada, precisando que el monto total que a Noemí le corresponde asciende a poco más de “500 mil pesos”.

Yo sólo busco que me pague lo que corresponde para irme dignamente. Para poder alquilar en otro lugar e irme a vivir con mi hija como nos lo merecemos. Sin pasar por toda esta tortura. Mi hija sufre de ataques de pánico, llora porque teme quedarse en la calle, no puede asistir a sus clases de la escuela. Hasta le tenemos miedo“, completa Noemí Coria, una mujer que se atrevió a contar su historia y nos brindó detalles de una realidad que la perturba.

La otra parte

Desde VíaCarlosPaz también acudimos al testimonio de Elena, la propietaria del Complejo La Querencia y exempleadora de Coria, quien afirmó: “Es todo mentira. Habla que no tiene lo básico, tiene luz, tiene agua, tiene Directv, tiene wifi. Estamos en litigio con abogados de por medio. Ella se tiene que ir y no se va, lo único que hace es ensuciarme en las redes sociales. El caso nuestro está en manos de la abogada de ella y mi abogada como corresponde por ley, y todo el resto es mentira”, alega la mujer quien además aclaró que le presentará una carta documento por “daños y perjuicios”.

“Yo ya no le tengo que dar más nada. Ella se dio por despedida. Ella nunca jamás recibió un telegrama mío de despido. Ella armó un circo”, añade Elena, una mujer que según expresó, el pasado 3 de agosto fue diagnosticada con Covid-19. “Estuve internada en terapia intensiva con Covid y neumonía bilateral. No me he muerto porque Dios es grande. Yo estaba internada y ella me mandaba las cartas documento. Yo no puedo ni respirar porque todavía estoy convaleciente y lo único que hace es ensuciarme en las redes sociales”, explica.

“Estamos arreglando nuestras diferencias que debería ser de manera privada. Yo le hice una propuesta y ella no la quiere. Yo no me he lavado las manos. Ella reclama un sueldo pero ella no se da cuenta que yo le daba la casa, le daba la luz, el agua, el cable, el wifi“, completa Elena quien además asume que su “único error fue haberla empleado en negro”.




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