Se trata de Romina, una mujer de 32 años que vive en Tanti, madre de cuatro hijos y que se someterá a una gestación por sustitución para darle un hijo a Julián y Andrea.


¿Es la historia de un amor? Pues sí, es la historia de un gran gesto y acto de amor.

Se trata Romina Mondragón, una mujer de 32 años que nació y creció en Tanti, una localidad que queda a poco más de 15 Km de Villa Carlos Paz y que hoy cuenta con una sólida familia propia, su esposo Pablo y sus cuatro hijos, Bautista de 10, Joaquín de 7, Jeremías de 4 e Isabella de 2 añitos de edad.

Pero la situación se remonta a un día en particular, mediados de septiembre de 2018, cuando por casualidad, Romina ve un programa de televisión en donde expusieron el caso de una pareja homosexual mendocina que gracias a que una amiga les prestó su vientre, ambos, pudieron ser padres.

El asombro fue tal, que de inmediato decidió comunicarse con su hermano Julián y su esposa, ese hermano mayor a quien ella admira desde pequeña y que sabe que por salud, Andrea, su compañera de vida, se encuentra imposibilitada de gestar.

Inmenso acto de amor de Romina

“Andrea, te cuento que estoy viendo un programa que cuenta que en Mendoza, una pareja pudo tener un hijo gracias a un vientre prestado. Bueno, te quiero decir que yo les voy a prestar mi vientre para que ustedes sean padres”, así y sin más preámbulos, Romina le comunicó a su cuñada telefónicamente, la decisión que había tomado.

En diálogo con VíaCarlosPaz, la protagonista principal, una mujer de voz suave y dulce, nos cuenta detalles de ese gran día y de cómo esa ilusión inicial fue tomando forma hasta llegar a lo que hoy ya es un hecho.

“A mí se me había ocurrido hacía bastante tiempo, pero la verdad que no sabía a ciencia cierta si aquí en Argentina se podía hacer. Pero cuando vi ese caso en Mendoza, no lo dudé un solo segundo, estaba dispuesta a prestarle mi vientre a mi hermano y cuñada para que fueran padres”, continúa relatando Romina.

Pero uno se pregunta: ¿Qué opinó su marido? ¿Y sus hijos?

La decisión no fue solo de ella, Romina destaca que su marido Pablo estuvo de acuerdo desde un comienzo y que una vez que le explicaron y les consultaron a sus dos hijos mayores, ambos se pusieron felices y aceptaron de inmediato la propuesta.

Hasta aquí, todo iba genial, el inmenso acto de amor ya había dado su primer paso. Pero ahora debían dar el siguiente, asesorarse con un letrado especializado para comenzar con los trámites legales que el caso amerita.

En diálogo con quien los orientó y les lleva la causa, el Abogado Nicolás Gigena (Matrícula 1-36706), brindó a este medio un pantallazo general de esa parte legal que a más de uno asusta, preocupa y hasta por qué no, confunde.

“De por sí el tema es muy complejo y nuevo para la Argentina. Nosotros, los que somos especialistas en el tema, utilizamos el término gestación por sustitución o gestación solidaria, que básicamente consiste en lo siguiente: la gestante presta el útero en términos médicos y ahí va a gestar el embrión con material genético de ambas partes o por donación”.

Y el abogado continúa explicando: “¿Quiénes pueden acceder? Una pareja heterosexual, en donde la mujer cuente con algún inconveniente o patología para poder gestar. Un hombre solo o una mujer sola también lo pueden hacer, siempre y cuando esa mujer presente la imposibilidad. Al igual que las parejas de homosexuales hombres, por su propia limitación biológica; y en caso de parejas en donde ambas son mujeres, deberán demostrar que ninguna puede gestar”, detalla el letrado.

Lo cierto es, que de acuerdo a lo pautado por la Constitución Nacional y el Código Civil actualizado en el año 2015 y en conjunto con los Tratados y Pactos Internacionales, un abogado especializado en el tema, puede presentar el caso ante la Justicia, y tras las pericias de rigor, poder conseguir una resolución exitosa.

Inmenso acto de amor de Romina

“En Argentina ya hay 40 casos, en la Provincia de Córdoba el caso de Romina ya es el décimo. Pero es una lucha y un cambio de paradigma que se viene dando desde el 2013, año en el que se planteó el primer caso y que no solo sentó precedente sino que se pudo mejorar su procedimiento”, explica Gigena.

Con todo, el letrado valora que lo importante es que la gente no pierda el tiempo y que no crea que la gestación por sustitución no se puede hacer en el país.

Ya que mediante un “andamiaje jurídico”, los abogados calificados pueden exponer el caso tomando en cuenta el Art. 19 de la Constitución Nacional, en donde afirma que “todo lo que no se prohíbe, está permitido” y que, sumado a los Tratados y Convenios Internacionales referidos a los Derechos Humanos suscriptos por la República Argentina, “ninguna norma por debajo puede contradecirlos”.

Y respecto a su labor, Gigena dice: “Quiero destacar el trabajo de nosotros los abogados, y hablo por todos los abogados litigantes que ejercen con honorabilidad su profesión a lo largo y a lo ancho de nuestro país, (…) porque quienes activamos la justicia, quienes defendemos derechos, quienes decimos que hay derechos que se vulneran y demás, somos nosotros los abogados los que les decimos al sistema esto está bien o está mal”, destaca y enfatiza el Abogado Gigena.

Ahora bien, ¿qué ocurre con el procedimiento jurídico?

Toda la familia involucrada, debe someterse a una cierta cantidad de pericias mediante el equipo técnico judicial, quienes luego analizan y constatan la veracidad de los dichos y condiciones biológicas de los “padres intencionales” (Andrea y Julián en este caso), además de la salud general y puntualmente ginecológica y psicosocial de la gestante (Romina).

Requisitos para ser gestante y concretar el método: Haber tenido al menos un hijo, estar en óptimas condiciones físicas y psicológicas. Y dispuesta a firmar una documentación previa ante escribano público y con la certificación del Juez interviniente, en donde se especifica y manifiesta que la partícipe principal está de acuerdo con las condiciones del trato, que el recién nacido, no es hijo propio y que deberá ser entregado a los padres intencionales.

En el caso de Romina, la aprobación vino de parte de la Jueza Mónica Parrello, quien no dudó en exponer su manifiesto a favor, el pasado 13 de mayo.

Hoy, Andrea y Julián no salen de su emoción, se encuentran próximos a acceder al sitio adecuado en la Ciudad de Córdoba para iniciar con la técnica de fertilización asistida, mediante el ADN de él y la donación de óvulo, ya que como consecuencia de una grave enfermedad y de un invasivo tratamiento, Andrea está completamente imposibilitada para gestar.

La ciencia, los abogados intervinientes, la Justicia, la lucha incansable de estos futuros padres y el amor incondicional de Romina y su familia, hicieron que ese primer gesto de deseo, hoy ya se encuentre próximo a hacerse realidad.

“Con mi mujer estamos felices, la verdad que estuvimos muchos años esperando poder adoptar y no se logró. Hasta que un día, a mi hermana se le ocurrió ofrecernos su propio vientre. Nada, aún no lo podemos creer”, cuenta a VíaCarlosPaz Julián Mondragón, el futuro papá.






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