Afiliados al Sindicato de Choferes de Camiones de Buenos Aires, liderado por Hugo Moyano, bloquean desde hace una semana el acceso al complejo empresarial de logística Parque Ader, de Villa Adelina. El conflicto sindical escaló, al punto que el miércoles se radicó una denuncia en la Justicia por usurpación y obstaculización, seguida por una solicitud del fiscal Alejandro Musso para liberar el área afectada.

El objetivo del bloqueo, que fue levantado este jueves, es la empresa de envíos Chazki, que tiene base en ese predio de Villa Adelina, y lo que le reclaman es que sus empleados están contratados bajo el convenio de la Unión de Carga y Descarga y no el de Camioneros.

Por eso, desde hace siete días, militantes de Camioneros permanecían apostados en el ingreso al parque, obstruyendo el ingreso de todas las empresas que tienen depósitos allí. “Tuvieron actos violentos, como tratar de tirar abajo el portón”, dijeron fuentes de la causa.

El bloqueo comenzó el jueves de la semana anterior, cuando decenas de militantes llegaron con carteles, pero rápidamente escaló con violencia, y tuvo que intervenir la policía. “Cortaron el acceso de forma intermitente de acuerdo al delegado del día y de quién ingresaba. El viernes y el lunes, la gente generó desmanes. Tiraron piedras, se ponían agresivos verbalmente y, sobre todo, con las mujeres. Esto se incrementaba con el pasar de las horas y la ingesta de bebidas alcohólicas”, dijo el fiscal Musso.

Por su parte, el secretario de logística, Oscar Borda, quien responde a Hugo y Pablo Moyano, dijo a La Nación: “Los trabajadores, por la actividad que desarrollan, nos pertenecen a nosotros. La empresa está denominada como correo postal, pero Chazki debería estar en almacenamiento y logística. La empresa los quería afiliar al gremio de carga y descarga para sacarnos del medio”.

“La empresa le mandó a la casa al secretario gremial de Carga y Descarga una tarjeta para que se afilie a ese sindicato. Es desleal lo que están haciendo”, agregó Borda.

Sin embargo, el gerente de Chazki, Juan Valenzuela, detalló que, de los 60 empleados en conflicto, solo “26 podrían estar en diferencia entre uno y otro gremio porque son del área de depósito”. “El conflicto es sindical. Camioneros cree que debemos estar bajo su órbita. Pero eso debería ir por el Ministerio de Trabajo, no por nuestra cuenta. Los apretaron para firmar un petitorio de Camioneros. El encuadramiento no lo decide el empleado, sino la Justicia”, sumó.

“Descargamos camiones de nuestros clientes al depósito y después cargamos la mercadería a los fletes de los clientes. La palabra logística es muy amplia. No tenemos ni siquiera un chofer, no hacemos distribución”, precisó Valenzuela.

“Fueron a pedirles a clientes nuestros que no nos despachen mercadería para trabajar. También recibimos amenazas de todo tipo, al dueño del predio le rompieron rejas, los vidrios. A la persona de recursos humanos la llaman para decirle que saben dónde vive”, añadió.

Fue el propio dueño del Parque Ader, Bernardo Fernández, quien hizo la denuncia contra los sindicalistas. “Traban las calles, vinieron con orquestas, hacen sus necesidades y comen en la calle, es un descontrol. Son muy agresivos. No estoy de acuerdo con que nos corten la libertad de entrar y salir. Estuvimos secuestrados durante cinco horas sin poder salir con amenazas. Han roto vidrios”, dijo el empresario.

La respuesta

Como contrapartida, Borda hizo una denuncia cruzada por un episodio con la camioneta de Fernández, en el que habría golpeado a un delegado de Camioneros. “Cuando tocó al trabajador nuestro, nos chocó con la camioneta. No respondimos a las provocaciones, solo se pararon sobre la reja”, justificó.

Fernández denunció que los disturbios dañaron su auto, pero Borda respondió: “Nos acusan del vidrio roto, de haber querido tirar las rejas, pero fue porque habían chocado a un trabajador. Vamos a presentar la denuncia correspondiente por el hecho de violencia que tuvieron hacia los trabajadores que estaban al costado, no en la entrada del parque”.