Piden que se separe al doctor Rodolfo Rothlin de la cátedra de Farmacología III.


Magui Magnelli, estudiante de la Facultad de Medicina de UBA, publicó en las redes sociales un video de cómo enfrentó a un profesor que está señalado por acosar sexualmente a alumnas de su cátedra al menos desde 1998.

El hombre es Rodolfo Rothlin, docente de la cátedra III de Farmacología en dicha facultad y ex consejero superior del rectorado de la UBA.

En una clase inaugural de Rothlin, la joven pidió hacer una pregunta y lo increpó: “Usted tiene varios antecedentes. Una de mis mejores amigas sufrió acoso por usted. En diciembre junté más de 15 testimonios de chicas desde 1998 hasta acá, algunas ya profesionales y futuras colegas. Entonces me parece que está bueno que todos a la hora de aplaudir un contenido, sepamos de qué se trata. Ahora la pregunta apunta a si usted va a estar dispuesto a ponerse a disposición de estas chicas para poder ver de qué se trató“, le consultó la joven.

Y después agregó: “Me parece muy grave la acusación y sobre todo teniendo en cuenta que usted utilizó el ambiente de la Cátedra 3 de Farmacología para llevar adelante esto, porque se dio en el marco de la facultad”.

Como ella misma dijo, a partir del caso de una amiga de ella, Magnelli recopiló testimonios de acoso por parte de este profesor, que van desde 1998 a la actualidad. Cuando llegó a cursar y vio que Rothlin estaba al frente de la clase, y que los demás estudiantes aplaudían sus disertaciones, pidió hablar y le preguntó sobre los casos.

“Hace tiempo no lo veía en la facultad y cuando apareció y empezó a hablar me quedé helada. Fue al final de la clase. Cuando terminó de hablar, lo aplaudieron y levanté la mano para decir lo que dije“, detalló a Crónica.

“Nos estamos organizando en la Comisión de Géneros del Centro de Estudiantes (CeCiM) para abordar estos casos de acoso en el marco de la facultad y la UBA. El pedido concreto es la separación del Dr. Rothlin de su cargo hasta que se esclarezcan estos hechos.Y evitar que las estudiantes sigan expuestas a esta clase de situaciones“, añadió.

Ante la acusación, el profesor respondió que suponía que se refería al caso de “una alumna en 2015, donde la secuencia que ella considera que fue desagradable, y que lo pueden buscar en Youtube, es porque le pidió que se sacara el saco en medio de una charla”. Y añadió: “La segunda cosa que no le pareció bien es que yo le pidiera que me mirara a los ojos, yo creo que un médico tiene que mirar a los ojos y eso a ella le pareció mal. Al final le digo que un problema que va a tener de acá a 10 años es que ella es muy linda. Luego la acompaño hasta el ascensor y le digo que creo que se va a acordar toda la vida de ese momento. Nunca le pedí el nombre ni el teléfono”, se justificó, sobre un caso puntual.

En 2015, la protagonista de esta escena que relata el doctor publicó en redes sociales su experiencia con la situación.

16/07/2015 . Facultad de Medicina – 16.00 hs. “Hoy conocí a una persona de CORBATA y GUARDAPOLVO de aproximadamente unos 60 años de edad en el ascensor de la facultad de medicina. CANOSO, más o menos panzón. Me preguntó muy simpático, en que año de la carrera estaba y me invito a visitar la cátedra de la cual él es TITULAR. Al principio yo estaba anonadada con que alguien con semejante GRADO DE JERARQUÍA quisiera o tuviera interés en hablar conmigo. Lo primero que pensé mientras recorríamos la cátedra, fue que quería convencerme de que eligiera su cátedra, lo cual ya me empezaba a resultar raro. Ingenua y desconociendo que este tipo de cosas pasen en la facultad, no me negué a aceptar la propuesta de entrar a su oficina, yo estaba muy a gusto con la conversación. Se parecía a mi abuelo, hablándome de la carrera en general, del lindo camino que viven los estudiantes de medicina, de las cosas lindas que me iban a pasar a lo largo de estos años”, comenzó el relato.

“Comenzó a hablar desde un lado muy humano de la medicina, conversación que me atrapó mucho. Conversación en la que posteriormente se fueron filtrando muchas preguntas incomodas, que cada vez me iban poniendo más nerviosa“, añadió la joven.

Y continuó: “Algunas de sus preguntas fueron: ¿Qué grado de responsabilidad sentís en estar sentada acá conversando conmigo? Yo imaginaba que se refería, a que yo era una nadie para él y él alguien jerárquicamente por encima. Ahora me doy cuenta de que él asumía una responsabilidad respecto a sus intenciones en estar con una alumna en su oficina“.

“-Hace calor, sacate la campera! No, está bien, respondí. – Sacate la campera, eso demuestra seguridad!- Insistía. -“Pongámonos cómodos” -“Decime las cosas mirándome a los ojos” –Sos muy madura, escuchándote hablar no puedo creer que tengas 19 años, me gustaría que tengas unos 26, me encantaría hacer una proyección. Me cuesta mucho imaginarme que tenes 19 años. (En ese momento yo creí que hacía referencia a mi trayecto como estudiante. Ahora me doy cuenta que hablaba de algo personal) – No voy a dejarte ir, no quiero que se termine esta charla, no sé cómo terminar esta charla”.

“-Se nota que tenes un bocho que todo el día trabaja, nunca parás para conseguir lo que querés, lo percibo, me doy cuenta, sos alguien creativa seguramente”.

-El único defecto que tenés es que sos muy linda. Porque… qué pasa si todo tu contenido intelectual y cómo te mostrás lo ponemos en una chica fea? Para mí no es lo mismo!!!”.

“-Sos linda!!! Vos te ves linda? Como te gusta que te vean los demás? Por tu foto o por tu bocho? –Yo no quiero que me conozcas como un titular de cátedra, yo quiero que me conozcas como R.P.R – mencionando su nombre”. 

“-Te voy a acompañar a la puerta, va… al lugar donde nos encontramos, el ascensor, el lugar donde te SECUESTRÉ. Acordate de esta charla, acordate de todo esto. Yo se que te vas a volver a tu casa pensando en todo esto“, finaliza el relato.






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