Continúa el trabajo de la Policía en el barrio porteño de Floresta.


Se dio en el marco de una causa independiente del caso por el que fueron detenidos dos hermanos, en un allanamiento en que se encontraron más de una docena de armas. Eso ocurrió el viernes pasado, cuando la Gendarmería realizó un nuevo en Floresta, luego de que la Policía Federal secuestrara révolveres, escopetas y carabinas de diferentes calibres. Sin embargo, los padres de los acusados negaron cualquier tipo de relación con Hezbollah.

Durante el allanamiento se incautaron una carabina Mauser calibre 7.65 con mira telescópica; una escopeta calibre 16; dos revólveres calibre 38 largo, una pistola Bersa calibre 22; un revólver calibre 25, dos revólveres calibre 22, una carabina de aire comprimido; cuatro cuchillos tipo militar de gran tamaño; municiones de escopeta calibre 36 y 16; trece peines con cinco cartuchos cada uno calibre 7.65 Mauser; 22 cartuchos calibre 7.65 Mauser; doscientos cartuchos calibre 22 y quince cartuchos calibre 38 largo.

Al declarar ante el juez federal Sebastián Ramos, los dos detenidos negaron pertenecer al grupo terrorista. Además de armas, las autoridades encontraron una foto del líder del grupo en El Líbano, Hassan Nasrallah, y una bandera de la organización terrorista.

Sin embargo, la madre de Kevin y Axel, explicó: “A Hezbollah lo llaman grupo terrorista, pero en el Líbano es un partido político que está en el parlamento. Tenemos imanes en la heladera como un recuerdo, pero no nos interesa lo que pase con Hezbollah. Nosotros somos argentinos. Nos vienen a ensuciar, a difamar, a inventar cosas. No saben cómo nos avasallaron y el daño que nos hicieron. Fueron muy agresivos”.






Comentarios