El dato surge de un estudio que realizó la Fundación Interamericana del Corazón.


Siete de cada 10 fumadores porteños no alteró sus hábitos de consumo tras seis meses de vigencia de la reforma impositiva de corte sanitarista que cambió los gravámenes sobre productos del tabaco, según un estudio presentado este jueves por la Fundación Interamericana del Corazón (FIC) que exigió “una medida fiscal” para “un descenso efectivo del consumo”.

“Que el 70 por ciento no haya modificado el hábito de consumo de algún producto de tabaco significa que la medida no es efectiva porque sabemos que por cada 10 por ciento de aumento en el precio, el consumo disminuye un tres por ciento y no es lo que está sucediendo con los precios en el mercado”, dijo a Télam Marita Pizarro, codirectora de FIC.

El dato surge como uno de los principales resultados de la “Encuesta sobre la conducta y cambios de hábitos de los consumidores de tabaco”, que se realizó sobre la base de una muestra de 2.484consumidores mayores de 16 años de distintos barrios de la Ciudad, diferenciados por el nivel de adicción.

La investigación mostró además que dentro del 30 por ciento que afirmaron haber cambiado su hábitos de consumo tras la reforma, sólo cuatro de cada 10 lo hicieron motivados por el encarecimiento de los productos.

En diciembre de 2017 el Congreso Nacional aprobó una reforma impositiva que incluyó una reducción del 75 al 70 por ciento en la alícuota de impuestos internos para todas las categorías de cigarrillos; pero también la inclusión de un impuesto mínimo de 28 pesos actualizable por inflación para los productos del tabaco.

Esa reforma contempló además un incremento de 20 a 25 por ciento de la presión fiscal tanto sobre el tabaco en hoja como en hebra para armar.






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