Recientemente liberado, Daniel De Jesús Acosta rompió el silencio y se mostró aflijido por la muerte de Damián Cutrera. Su descargo. 


A poco de que se cumpla un mes de la noche en la que mató a Damián Cutrera en el peaje de la autopista Illia, el prefecto Daniel De Jesús Acosta reapareció públicamente y se mostró arrepentido por su accionar en la noche del 30 de septiembre. 

“Pido perdón, no lo quise matar. Nunca quise estar en esta situación”, aseguró Acosta este lunes en diálogo con TN, medio elegido por él mismo para realizar su descargo luego de ser liberado por la Justicia. 

El prefecto Daniel Acosta, durante la reconstrucción del crimen por el que está detenido. (Mario Sayes)

El agente de 28 años está acusado por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, pero esperará el juicio en libertad ya que pagó una caución de 80 mil pesos y consiguió su excarcelación.

“La noche del hecho volvíamos a mi casa con mi señora y mis dos hijos después de una cena familiar cuando un auto nos encierra en el peaje”, relató Acosta, sobre el primer cruce con Cutrera. “Cuando estaba llegando a la casilla sentí un pequeño toque en el auto, pero no le di importancia. Después se me apagó por una falla mecánica. Cuando me di vuelta en mi asiento para ver a mi nene, me pegaron una trompada en la nuca. Fue una seguidilla de golpes”, recordó el miembro de la Prefectura Naval.

Y sobre aquel fatídico episodio, agregó: “Traté de cubrirme de los golpes y me tiré del lado del asiento de acompañante, donde estaba mi mujer. No podía moverme tanto porque tenía el cinturón. En ese movimiento se me corrió la pistola que tenía puesta. Con una mano la tomé para resguardarla, pero cuando la pego a mi cuerpo para que no se caiga, el atacante la agarró y empezó a tironearla. Por eso tomé el arma con toda mi fuerza y ahí se produjo el disparo“.

Según su testimonio, Acosta no mantuvo discusión alguna con Cutrera antes del desenlace mortal: “Solamente me encerró y yo lo esquivé. No hablamos nada, ni recuerdo su cara”. En tanto, el agente remarcó que el disparo ocurrió después de que intentara defender su arma. “Mi señora gritaba, los chicos lloraban. No me di cuenta de nada. Fue todo en pocos segundos. Me quería sacar la pistola de mi mano (por Cutrera)”, explicó.

En cuanto a las pruebas que llevaron a cabo los peritos del caso, Acosta reveló: “En las pericias de las reconstrucciones se pudo demostrar que el seguro que tenía el arma se pudo haber desactivado en medio del forcejeo”.

“Yo solo empuñé el arma porque se me había salido de la cintura. La tomé con el dedo índice fuera gatillo, pero en el momento del último tironeo la agarré con toda mi mano porque pensé que tenía el seguro”, detalló.

Como era de esperarse, luego de aquel episodio la vida de Acosta no volvió a ser la misma más allá de haber recuperado su libertad. “Estoy viviendo con mi familia en mi casa, pero no lo estoy disfrutando. Estoy con mis chicos, pero mi cabeza está en otro lado. Pienso en la familia de Cutrera, que se quedaron sin papá, y en la mía, que le puede pasar lo mismo“, señaló con dolor. 

Como medida preventiva tras conseguir la excarcelación, Acosta tuvo que fijar domicilio, no podrá salir del país, y deberá presentarse ante la Justicia cuando el Juzgado lo requiera.






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