Su foto recorrió todas las redes sociales. Su cara se volvió famosa en Twitter y Facebook. Muchos se indignaron y otros abrieron el debate sobre la venta ambulante.
¿De qué se trata? Maximiliano Gómez vendía sándwiches de salame y queso en pleno centro porteño y, en un operativo, la Policía de la Ciudad le secuestró la mercadería y le labró una multa. Un peatón retrató el momento y subió la foto a las redes y, rápidamente, se viralizó.
Como sucede en estos casos, cientos de usuarios se solidarizaron con el joven y lo buscaron para ofrecerle ayuda. "No quiere plata, quiere trabajar", remarcó "ZetaDice", un tuitero que comenzó una cruzada bajo el hashtag #ElPibeDeLosSanguches.
"Yo le mandé un mensaje diciéndole que lo queremos ayudar. Ustedes pueden hacer lo mismo. Él me pasó su celular y dice que hace pedidos a domicilio", agregó.
Este es el facebook del pibe de los sánguches. Leí por ahí que le sacaron hasta el canasto. Yo le mandé un mensaje para decirle que lo queremos ayudar. Ustedes pueden hacer lo mismo: https://t.co/J0Pgi480vo pic.twitter.com/NjpN4V0T3l
— zeta (@zetadice) March 22, 2018
Nos nos han vencido.✌ #Elpibedelossanguches #sanguchazosolidario @RevSudestada @taroferreyra pic.twitter.com/GJq4D62e5Y
— zeta (@zetadice) March 23, 2018
Está es parte de la charla con Maxi, el pibe de los sánguches: pic.twitter.com/EzOwQN1FT7
— zeta (@zetadice) March 22, 2018
Ante tanta repercusión, un sitio de noticias se comunicó con Maxi y logró hablar con el joven. "Millones de gracias a toda la gente solidaria, es algo increíble", destacó.
