Se trata de Jorge Ferro, miembro de la Cámara Federal de Apelaciones.


Luego de que el prostíbulo marplatense Madaho’s fuera allanado en septiembre de 2014 y 25 mujeres fueran rescatadas, las investigaciones posteriores determinaron que el juez Jorge Ferro, integrante de la Cámara Federal de Apelaciones de la ciudad, tenía una relación personal y profesional con uno de los procesados. El Ministerio Público Fiscal lo recusó, le hizo una denuncia penal y pidió que fuera juzgado por el Consejo de la Magistratura. Ferro renunció este jueves.

En septiembre de 2016, Marcelo Colombo y María Alejandra Mángano, fiscales a cargo de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX), Laura Roteta y Gabriel Pérez Barbera, fiscales a cargo de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC) y Nicolás Czizik, titular de la Fiscalía Federal 2 de Mar del Plata, denunciaron a Ferro ante el Consejo de la Magistratura.

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La denuncia estuvo basada en las pericias hechas a un celular y una computadora de Ferro incautados en un allanamiento, que revelaron una gran cantidad de llamadas y mails que había intercambiado con Alejandro Ferrarello, titular del inmueble donde funcionaba Madaho’s y quien ahora está imputado por el delito de trata de personas con fines de explotación sexual.

“Entendemos que la relación de afinidad personal y profesional que une al imputado con el juez de cámara fue aprovechada por el imputado para ejercer una influencia indebida sobre el magistrado y que no basta con la recusación del magistrado en la causa, objetivo que también va a perseguir la representación de este Ministerio Público Fiscal, sino que se traducen posiblemente en una inconducta del magistrado que deberá ser evaluada por ese consejo”, dice el escrito de los fiscales, según informa Clarín.

Estos antecedentes pueden ser la muestra de una forma de abuso, de un desvío de poder, que perjudica la actuación de Jorge Ferro anulando su imparcialidad y con ello la objetividad que debe garantizar los procesos de decisión y gestión estatales”, agrega.

Según la investigación, Madaho´s estaba registrado como “bar nocturno” a nombre de la Sociedad Rolafa SRL, compuesta por Darío Navarro, Mario Lafalce, Mario Sasiain y Daniel Fay. Sasiain y Fay también eran socios de Safago SRL, a la cual fue vinculado Ferrarello, procesado el 6 de septiembre de 2016 por ser el administrador del fideicomiso constituido sobre el inmueble en el que funcionaba el Madaho’s.

Para los investigadores, el caso es de relevancia por “la existencia de un grupo delictivo organizado, dada por la pluralidad de personas involucradas en el ilícito, con roles definidos dentro de la organización que se ocupaban de la explotación de las víctimas, previa captación y recepción; la permanencia de la actividad en el tiempo, debido a que se trataba de un local que funcionaba desde hacía más de 17 años en la ciudad; y la magnitud de la explotación, en atención a que la cantidad de víctimas ascendió holgadamente a más de cien”.




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