Chile presentó un subte automatizado: similitudes y diferencias con el sistema porteño



Esta tecnología de avanzada desafía todo lo que sabemos sobre el transporte subterráneo.

El Metro de Santiago de Chile inauguró la semana pasada las estaciones que componen la nueva Línea 6, que extiende 15 kilómetros la red que cubre gran parte de la capital chilena. Pero esta línea se destaca por algo particular: cuenta con las tecnologías más avanzadas en transporte subterráneo del planeta.

Entre las características que la diferencian del resto, se incluyen trenes con conducción automatizada, puertas de andén, puertas de entrada y salida que reemplazarán a las tradicionales, pantallas interactivas de información, e intercomunicadores.

Sin embargo, desde el Sindicato de Trabajadores de Metro, si bien mostraron entusiasmo por la inauguración de la línea, expresaron su preocupación por la automatización de las funciones, ya que 150 puestos de trabajo que no fueron creados producto de estas nuevas tecnologías.

“Esa es una manera de abordar la automatización, con diálogo social, con participación del sindicato y acá lo que se hizo fue desoír a las organizaciones sindicales el 2009, cuando se anunció que eran trenes sin conductor, nosotros eso lo miramos de manera crítica, pero también creemos al mismo tiempo, que tenemos el desafío de plantear soluciones para ese fenómeno porque claramente no vamos a detener el proceso de automatización”, sostuvo Eric Campos, presidente del Sindicato.

Mientras tanto, la situación en Buenos Aires, donde el subte tiene menos de la mitad del largo del de Santiago, es sumamente diferente: prácticamente todas las líneas sufren desperfectos técnicos y demoras regularmente, numerosos vagones están en mal estado, y los paros gremiales están a la orden del día.

La idea de una red en expansión es una prioridad. En ese plano hay varias opciones a considerar, complementarias entre sí: la expansión de la línea H a Lanús, una línea que una Retiro y Plaza Italia, de Retiro hasta el Cid Campeador (habría que ver hasta dónde y en qué etapa), la línea por Callao, completar la línea E y prolongar la línea C. Pensaría también en cómo completar el Premetro con un loop hasta el otro lado del Riachuelo”, afirmó Andrés Borthagaray, director para América Latina del Instituto para la Ciudad en Movimiento y ex precandidato a Jefe de Gobierno porteño por ECO en 2015, a En El Subte.

En tanto, el secretario de Planificación del Transporte, Germán Bussi, aseguró que el Gobierno tiene como objetivo finalizar “en seis u ocho años” la Red de Expresos Regionales (RER), compuesta por 16 kilómetros de túneles que conectarán las líneas de trenes, subtes, el Metrobus, y el sistema Ecobici.

Por otra parte, el gobierno porteño fue habilitado por la Legislatura a llamar a licitación nacional e internacional para concesionar la red de subte, que transporta un promedio de 1.200.000 de pasajeros por día hábil, mediante una ley que además contempla una prórroga hasta diciembre del 2018 en el manejo del servicio de la actual operadora, Metrovías.

Esta norma define el futuro de la operación y el mantenimiento de las cinco líneas de subte y el Premetro a cargo de una concesionaria; en tanto que la regulación seguirá en manos del Gobierno metropolitano a través de la empresa Subterráneos de Buenos Aires SA (Sbase), tal como ocurre desde el 2012 cuando la Nación transfirió el manejo del servicio a la Ciudad.