Dejó atrás ese nombre gracias a la ley aprobada este mediodía por unanimidad en la Legislatura porteña.


La villa porteña denominada históricamente como la “1-11-14” dejó atrás ese nombre gracias a la ley aprobada este mediodía por unanimidad en la Legislatura porteña y, de ahora en adelante, será conocida como barrio “Padre Ricciardelli” en honor a un sacerdote que vivió y desempeñó su tarea pastoral durante más de 30 años en esa zona de Bajo Flores.

Fueron varias decenas de vecinos del lugar los que -portando una imagen de la Virgen de Luján- se acercaron hasta el palacio de Perú 160 para acompañar la votación y celebrar la sanción definitiva de la iniciativa.

El sacerdote Ricciardelli.

Entre ellos, estaba una delegación de la escuela primaria del barrio, integrada por el director del establecimiento y sus pequeños abanderados que no ocultaban su emoción.

Ricciardelli desempeñó su tarea pastoral en los barrios más humildes de la ciudad desde fines de la década del 60 y su legado fue tan fuerte en el Bajo Flores que los vecinos habían querido impulsar su nombre como denominación tan sólo cinco años después de su fallecimiento, algo que la ley prohíbe.

Integrante de la corriente de Sacerdotes para el Tercer Mundo, junto a otros curas, Ricciardelli impulsó en 1968 lo que es recordado como el “primer piquete clerical” en Plaza de Mayo para reclamar “que se frenara la erradicación de villas”.

El antigua denominación “1-11-14” se remonta a la década de 1950, momento en el que los barrios más precarios fueron censados y designados con números, siendo estos tres los correspondientes a asentamientos muy cercanos que terminaron por fusionarse en un único conglomerado.




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