"Me dijo que me relajara, me tocó la ingle y, sin mediar palabra, me introdujo un dedo en la vagina", aseguró la víctima.


Denunciaron a un traumatólogo del Hospital de General Pacheco por abusar sexualmente de una paciente durante una revisión.

La víctima, una joven de 24 años, dijo diálogo con Crónica el médico continúa trabajando en el centro de salud. “Me animé a hablar para que ninguna otra mujer sea sometida por esta bestia”, aseguró.

La mujer relató que se tropezó con la bicicleta de su sobrinita en su casa, el 22 de mayo, y que se dirigió de inmediato al Hospital Provincial Magdalena V. de Martínez, situado en el citado distrito del partido de Tigre.

Se realizó estudios de rigor y le dieron otro turno para una segunda consulta. Allí, el traumatólogo identificado como a Jonathan D’Alessandro (M.P. 4564441), que debía revisar el estado de sus costillas y rodillas, terminó metiendo sus dedos en la vagina de la joven. La víctima lo denunció ante la justicia.

“Primero me atendió un médico que tenía acento brasileño en el consultorio N°3 del hospital. El doctor me mandó a hacerme unos estudios y después regresé a la sala. Ahí me atendió D’Alessandro, que había hecho el cambio de turno con el otro médico”, relató.

El traumatólogo identificado como a Jonathan D’Alessandro. (Web)

“Me llamó la atención que no hubiera gente en el lugar. Además, el hombre me hizo pasar por una puerta grande de chapa, que está detrás del consultorio. No sé por qué, pero lo seguí sin hacer preguntas”, dijo la víctima.

“Cuando estábamos en el consultorio, aproveché para preguntarle si sabía de algún especialista de rodillas. Hice patín desde los 14 años y, a veces, me duelen. Me dijo que él era experto en el tema y se ofreció a revisarme. Luego, me preguntó si quería levantarme el pantalón o si prefería bajármelo”, continuó.

“Tenía un jean chupín y me era imposible subirlo hasta las rodillas. Además, le comenté que hacía mucho frío en el lugar”, dijo y reveló que el profesional acercó una estufa eléctrica, se tiró al piso y la enchufó. Con una sonrisa, le dijo: “Mirá lo que hago por vos”.

Finalmente se sacó el pantalón. “Me revisó normalmente las rodillas y me dijo que me iba a mandar a hacer una resonancia. Le pregunté si sabía si daban turnos muy espaciados para ese tipo de estudios y me dijo: ‘pasame tu número, me dejás tus datos y te aviso cuándo tenes que venir’. Le pasé mi celular, me pareció un buen gesto”, agregó.

El relato de la víctima. (Web)

Luego le pidió a Natalia que se acostara en la camilla. “Me dijo que me diera vuelta porque, supuestamente, el problema de las rodillas podía generar una dificultad en mi espalda. Me empezó a hacer masajes, me dijo que me relajara, me tocó la ingle y, sin mediar palabra, me introdujo un dedo en la vagina. No podía creer lo que estaba pasando, me quedé en estado de shock, no pude siquiera reaccionar”, aseguró.

Mantuvo su dedo en esa posición, moviéndolo de manera masturbatoria por, al menos, media hora. Con la otra mano, me revisaba. Moví mi cuerpo en varias ocasiones y le dejé en claro mi incomodidad. Estaba juntando la fuerza para decirle algo e irme. Sin embargo, no pude. Él notó gestos incómodos en mi rostro y me preguntó si me estaba doliendo. No pude decirle nada, no me salió ninguna palabra, me quedé inmóvil”, señaló.

El médico frenó cuando le sonó el teléfono. Según pudo escuchar la víctima, lo llamaban porque otro paciente lo estaba esperando. En ese momento, ella aprovechó para levantarse y vestirse. “No impidió que me fuera, me saludó normalmente, con un beso en la mejilla. Luego, recibí un mensaje a mi celular que decía ‘Jonathan'”, concluyó la denunciante.






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