El agresor se entregó a la Justicia horas después, el juez a cargo de la causa dictó prisión preventiva.


Imputaron a un hombre por intento de homicidio tras apuñalar a su expareja porque estaba con otra persona. El hecho ocurrió el sábado pasado, y el agresor se entregó a la Justicia quien dictaminó un mes de prisión preventiva mientras avanza la investigación.

El agresor identificado como Marcos Quiñelén, se encuentra desde el lunes en el penal N°3 según impuso el juez de garantías Sergio Pichetto. La fiscal Betiana Cendón imputó al hombre por el delito de intento de homicidio y el juez admitió los cargos formulados contra el acusado. La fiscalía le atribuyó haber apuñalado varias veces a Gonzalo Huenelaf, de 23 años en la mañana del sábado por causas que todavía se investigan.

El ataque ocurrió cuando la víctima salía de un taller mecánico, que está ubicado en la calle Los Notros, del barrio Eva Perón en compañía de su expareja de Quiñelen. Según la acusación del fiscal, el imputado lo increpó y atacó con un elemento corto punzante. Huenelaf sufrió cinco heridas de arma blanca, uno de los puntazos fue en el cuello y tuvieron que trasladarlo hasta el hospital Ramón Carrillo, donde debió ser intervenido de urgencia. Tras la cirugía evoluciona favorablemente y permanece internado.

Los defensores particulares Marcos Miguel y Estanislao Cazaux no se opusieron a la formulación de cargos de la fiscalía, pero plantearon otra teoría para explicar lo que sucedió. Quiñelén aseguró que se defendió de una agresión, el acusado sostuvo que lo quisieron atacar con un cuchillo y hubo un forcejeo, el cuchillo cayó al suelo, lo levantó y se defendió.

Quiñelén se entregó horas después en la sede del Ministerio Público Fiscal de esta ciudad. La Policía secuestró en un allanamiento dos armas blancas que serán peritadas para tratar de establecer si alguna fue la que usó el agresor. El juez dispuso habilitar la investigación por cuatro meses y admitió el pedido de Cendón y del fiscal adjunto Marcos Sosa Lukman de un mes de prisión preventiva para el acusado.

Además, la fiscalía recordó que el joven cumple una condena de tres años de prisión en suspenso por intimidación pública, incendio agravado y daño calificado en abril del año pasado en un juicio abreviado.

Admitió haber rociado con nafta y prendido fuego a mediados de marzo del año pasado un sector del primer piso del municipio como represalia porque no le habían renovado el contrato. El incendio fue controlado por personal municipal. Según publicó Río Negro.





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