Además de ser asesinada por un disparo en la cabeza, sufrió de hostigamiento, maltratos e insultos por parte de expareja.


Valeria Coppa recibió un disparo en la cabeza que propinó su expareja en enero pasado, antes había sido víctima de hostigamiento, maltratos e insultos. Ayer, un tribunal condenó a prisión perpetua a Mariano Cordi, por el homicidio agravado por el vínculo y por efectuarse en un contexto de violencia de género.

Durante la lectura de sentencia del juez Héctor Leguizamón Ponda en el Poder Judicial de Bariloche dictaminó la prisión perpetua. Marianela Ubilla, la madre de Valeria, se quedó estupefacta por varios minutos, era la condena que esperaba, y cuando advirtió que Cordi era retirado de la sala, esposado y custodiado, gritó: “¡Me mataste a mi hija, me la mataste, asesino!”.

Marianela Ubilla, la madre de Valeria Coopa, luego de la lectura de la sentencia.

Los jueces Leguizamón Pondal, Marcelo Barrutia y Bernardo Campana resolvieron condenar a Cordi con la pena máxima y destacaron que la cárcel era “la pena propicia para una reinserción social adecuada”. Al mismo tiempo descartaron cualquier atenuante. El caso, para los jueces, “no demuestra situación excepcional e impensada, mas bien, existió un ordenamiento de conductas tendientes a dar muerte a la citada, ejecutando los actos de acometimiento efectivo para dar fin a la vida de Valeria”.

Según la sentencia, no existió ningún mitigante para que Cordi no sea condenado a prisión perpetua. Un hecho contrario podría haber sido la asistencia a la víctima luego de dispararle con un arma de fabricación casera con municiones de calibre .22, pero no ocurrió y huyó de los jardines de la Catedral. “Abandonó a la víctima a su suerte luego de haber efectuado el tiro que significó su agonía lenta y consecuentemente su muerte”, señaló el fallo.

Cordi escuchó la sentencia sentado junto a su abogado particular Marcelo Ganuza y custodiado por policías. Cada tanto miraba a la prensa apostada en la primera fila de la sala. Cuando se conoció la pena no emitió palabra, ni expresión alguna y fue retirado de inmediato por los custodios policiales.

El tribunal aplicó la condena con perspectiva de género y ratificó que Valeria Coppa fue víctima de violencia de género. “Hay una situación clara de violencia a una mujer llevada al extremo”, sentenciaron los jueces que concluyeron que Cordi “decidió quitar la vida a una mujer por pretender ejercer su autonomía” y ante la amenaza de pérdida. Según publicó Río Negro.






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