La bala disparada por un efectivo y que mató a un ladrón, ingresó por un extremo de la espalda y salió por el pecho.


La autopsia determinó que la bala disparada por un policía y que mató a un ladrón, ingresó por un extremo de la espalda y salió por el pecho. Se trata de un solo impacto en el cuerpo del fallecido. Esto le provocó a Franco González Molina una insuficiencia respiratoria por el derrame de sangre interno.

El hecho ocurrió en un complejo habitacional ubicado en Mitre 558.

El fiscal Jorge Viego dijo que para atribuir responsabilidades por el hecho es importante no sólo la autopsia sino también las pericias, el informe de balística y la reconstrucción de lo ocurrido.

En el sumario los policías, quienes no declararon en sede judicial, dijeron que el joven de 24 años, les apuntó con el arma y tuvieron que responder. El arma que se encontró no estaba apta para el disparo, pero sí para amedrentar a cualquier persona.

No se recolectaron ni vainas ni proyectiles en el lugar. La Policía Federal se ocupará del resto de las pericias.






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