Independiente y Racing tuvieron errores notorios en el área rival. Bajo la intensa lluvia de Avellaneda, no pudieron convertir en situaciones clarísimas de gol.
En el primer tiempo, Silvio Romero no logró inflar la red. Tuvo una pifia tras un centro de Sebastián Palacios en una de las jugadas nítidas de los primeros 45 minutos.
El segundo tiempo comenzó con mucha chispa.
Primero, Tomás Chancalay vio en el palo su grito frustrado.
Al poco tiempo, Sebastián Palacios no llegó a empujarla en el arco de Racing. La lluvia jugó su papel en la jugada del tucumano.
