Un equipo de mineros la usará como ascensor en el túnel paralelo para llegar hasta la altura donde está Julen y realizar un agujero horizontal para sacarlo.


A una semana de la caída de Julen, un niño de dos años, a un pozo con 107 metros de profundidad y 25 cm de ancho en Totalán, cerca de trescientas personas siguen trabajando para rescatarlo. El escenario presenta dificultades pero la esperanza no se pierde y un nuevo plan ayuda a mantener viva la esperanza.

Julen cayó al pozo, ubicado en una finca privada, el pasado 13 de enero a las 14:00 horas. Allí la familia pasaba un día de campo. Al día siguiente, el equipo de rescate se topó, a 73 metros de profundidad, con un “tapón” de tierra dura, debajo del cual se supone que estaría el pequeño, lo que complica el acceso al menor.

El 15 de enero, una cámara localizó una bolsa de golosinas y un vaso de plástico en el interior del pozo; que, según los testigos, Jule​n llevaba antes de caer.

La esperanza de Julen: una cápsula intentará acercar a un equipo de mineros para lograr el rescate

El terreno presenta severas dificultades, entre desmoronamientos y espacios de piedra difíciles de perforar. Sin embargo, los bomberos de Málaga, donde se encuentra la localidad de Totalán, crearon un dispositivo especial que promete sacarlo de allí: una suerte de cápsula que oficiará como ascensor para trasladar a un equipo de mineros hasta la zona donde se estima que está atrapado el nene.

Se trata de una jaula de hierro que bajará por el túnel paralelo (que todavía está en construcción) unos 60 metros y llevará a los especialistas en rescates subterráneos hasta el punto donde se encuentra el niño para que puedan realizar un agujero horizontal. La cápsula puede trasladar hasta a tres personas y tiene capacidad para almacenar quinientos kilos de tierra.

La esperanza de Julen: una cápsula intentará acercar a un equipo de mineros para lograr el rescate

Los socorristas deberán llevar equipos para respirar, auto rescate y protección de partículas, dado que su trabajo podría llevar más de 20 horas. El dispositivo inventado para rescatar al menor tiene un diámetro de 1,05 metros por 2,5 metros de altura y está diseñado para portar a dos personas con material para escavar. Como mucho, podrán entrar tres socorristas.

De acuerdo al testimonio del ingeniero Ángel García, portavoz del operativo de rescate, uno de los socorristas se podría quedar a una altura mayor para controlar el trabajo de los dos que se encuentren en la galería.

“Aparte tiene conductos preparados de aire; tiene también abajo un pozo, un adosado que lleva la cápsula donde en el caso supuesto de que la cantera que se va a hacer -donde se depositase todo el material de la excavación- se llenase pues tendría la capacidad de cargar casi 500 kilos de tierra y sacarla hacia arriba”, indicó García.

El director técnico del Consorcio Provincial de Bomberos de Málaga, Julián Moreno, fue quien diseñó la jaula, y contó: “Iba dándole vueltas después de una reunión que habíamos tenido de los preparativos sobre el tema de entrar dentro, de cómo hacer la galería, cómo bajar por el pozo. La primera de las cosas que se escucha es con cuerda, pero claro, todos los que trabajamos en verticales sabemos bajar por un pozo de unos 50 metros, mientras bajas con cuerda, que aunque es lento y dificultoso también es peligroso”.

Allí el bombero se puso a dibujar la idea que había tenido y se la presentó a los mineros. A ellos les pareció buena idea y la llevaron a un herrero que la construyó en tiempo récord. Ahora solo queda alcanzar los metros necesarios del túnel paralelo, que esta mañana ya había superado los 53 metros.

Pese a que hace ya ocho días que los mineros vienen trabajando en este túnel, pero se han encontrado con zonas de materiales muy duros para perforar, lo que ha demorado el objetivo de alcanzar los 60 metros.

“Estamos a una cota tan profunda y en unas condiciones tan difíciles de trabajo, que ésta y cualquier máquina de estas características que hay en el mercado, que no son tan habituales, tendrían las mismas condiciones después de tantas horas trabajando y sobre todo con los materiales que nos estamos encontrando”, explicó García después de que decidieran hacerle un mantenimiento a la perforadora, luego de alcanzar los 52 metros.

La esperanza de Julen: una cápsula intentará acercar a un equipo de mineros para lograr el rescate

La zona donde se trabaja en Totalán es una unidad geológica compleja, formada por filas y materiales de composición cuarcíticos. Una vez concluyan estas tareas de perforación, a pedido de la Brigada de Salvamento Minero de Hunosa, llegada desde Asturias la pasada semana, se encamisará el pozo vertical paralelo, lo que llevará unas seis horas más.

Desde ese momento, la duración de los trabajos vendrá determinada por los materiales que estos especialistas encuentren en su camino. Estiman que podrían ser unas 24 horas más, ya que deberán unir manualmente la cavidad paralela con el lugar donde se estima que está Julen.

“Hablar de tiempos es totalmente imprudente, y más cuando (la galería horizontal) tienen que hacerla a mano, y prevaleciendo siempre la salud del niño”, reconoció uno de los encargados del operativo.






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