Si tendemos a acumular objetos que ya no sirven, también tendemos a acumular tareas que no terminamos de hacer, y viceversa. La solución puede ser la misma.


 Ordenar y desprenderse son dos acciones simples que están de moda: desde que Netflix estrenó la nueva serie de Marie Kondo, en la que promueve su polémica ténica de “tirar todo lo que no le da felicidad cuando lo toca”, este modo de vida minimalista no deja de sumar seguidores y detractores.

Pero lo que importa es qué al poner el tema del orden sobre el tapete, salen a la luz otros procesos que están relacionados. Por ejemplo, la procrastinación . En realidad, no es tan descabellada su relación: si tendemos a acumular objetos que ya no sirven, también tendemos a acumular tareas que no terminamos de hacer. Y viceversa.

Desorden, acumulación y procrastinación.

¿Cómo saber si estás en el círculo vicioso entre procrastinación y acumulación? Fácil. Si tenés que mover objetos para poder terminar una tarea en tu casa u oficina o si te sentís abrumado por todas tus “cosas”, entonces es una clara señal de que la acumulación ha ganado la partida. Incluso es posible que eso te esté provocando más estrés del que pensás.

“La acumulación es la sobreabundancia de posesiones que, en conjunto, crean espacios caóticos y desordenados en el hogar”, explicó a La Nación Joseph Ferrari, profesor de Psicología de la Universidad DePaul en Chicago, Estados Unidos, que estudia las causas de la acumulación y su impacto en el bienestar emocional. Los investigadores están descubriendo que un hogar atestado puede provocar estrés.

Desorden, acumulación y procrastinación.

Pero, ¿qué se puede hacer para dejar de acumular, tanto objetos como tareas? Según investigadores y psicólogos, controlar el trabajo pesado de limpiar el desorden es una tarea difícil de dominar con la que batallan muchos habitantes de casas atestadas. Esto se vincula con un “apego excesivo” a nuestros artículos personales, lo cual dificulta que nos deshagamos de ellos. Para las personas abrumadas que buscan deshacerse de la acumulación, recomiendan una técnica en la que no hay que meter las manos.

“Si vas a deshacerte de la acumulación, no toques el artículo. No lo recojas -dijo-. Pídele a alguien más que tome los pantalones negros y te pregunte: ‘¿Necesitas esto?’. Una vez que tocas el artículo, tienes menos probabilidades de deshacerte de él”. Esta técnica, parecida a las que la nueva serie de Netflix promueve, gana cada vez más seguidores. Y nada se pierde con intentarlo… O al menos, nada realmente útil.






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