Unas 35 personas partieron hacia España para aprovechar la diferencia horaria y poder ver el partido.


Un grupo de judíos que no quiso perderse la final de la Libertadores entre Boca y River, que coincide con el shabat, organizó un viaje a Barcelona para ver el superclásico de noche, gracias a la diferencia horaria.

Los judíos ortodoxos no tienen permitido realizar una serie de acciones durante el shabat -que va desde el anochecer del viernes hasta la salida de la primera estrella del sábado- entre ellas usar celulares, conducir autos, ver televisión ni usar ningún tipo de tecnología, así que los fánaticos de River y de Boca tuvieron que poner a trabajar el ingenio para no perderse el superclásico del sábado.

“Cuando juega Boca de local los sábados no vamos al estadio porque respetamos nuestra religión. Pero apenas se definió que las finales se jugaban el 10 y el 24 empezamos a preguntarnos cómo hacer para ver este partido histórico”, contó Ramón a La Nación. “Alguien propuso viajar a España y ver el partido allá. Con la diferencia horaria en Barcelona el Boca River arranca a las 9 de la noche y el shabat ya culminó. Parecía un delirio pero se prendieron muchos”.

En total, 35 personas salieron el jueves de Ezeiza, llegarán a España el viernes a la madrugada, pasarán allá el shabat, luego verán el partido y regresarán a Argentina. Por ahora, no planean hacer lo mismo para la final de vuelta del 24 de noviembre.






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