Tras el incumplimiento de la sanción que se le había impuesto, el técnico de River enfrenta nuevas penalizaciones para las finales de la Copa Libertadores.


La alegría de River por la victoria ante Gremio en las semifinales de la Copa Libertadores es inmensa, pero un incumplimiento del técnico Marcelo Gallardo podría opacar los festejos millonarios antes de la primera final. El “Muñeco”, que estaba sancionado por la Conmebol y debía ver el partido desde un palco -no podía estar en el banco ni en los vestuarios- incumplió con la medida y bajó al vestuario en el entretiempo a hablar con el equipo que entonces caía por 0 contra 1.

“No me importa no estar en las finales. Si es así, que sea así. Yo estoy haciendo un descargo de acuerdo a lo que creo que es injusto”, se defendió Gallardo. “¿Está en el reglamento? Bueno, lo acepto, pero no me iba a privar de estar en el vestuario con mis jugadores en el momento en el que más lo necesitaban“, agregó.

“Creo que es injusto que te quiten el derecho y la libertad de trabajo. Me tomé el atrevimiento de bajar y hablar con los jugadores porque creía que lo necesitaban y yo también lo necesitaba. Tal vez incumplí una regla de no tener que entrar al vestuario, pero la reconozco y la asumo. Era lo que yo sentía que tenía que hacer, no me arrepiento para nada”, aseguró el técnico.

A días de la primera final -que será ante Boca o Palmeiras, según se defina este miércoles en Brasil- Gallardo enfrenta otra posible penalización, que muy probablemente sea una alta sanción económica y la prohibición de estar en una o ambas finales.





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