Para el lamento de sus críticos, las flamantes campeonas olímpicas del beach handball juvenil supieron cautivar con su outfit. La historia.


En torno a la polémica que generó el vestuario que utilizaron durante los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018, se supo que las Kamikazes supieron ser elegidas como las mejor vestidas del mundo en su disciplina. 

Ese dato poco conocido hasta ahora lo brindó Andrea Sala Rigler, la diseñadora del outfit con el que las chicas argentinas cautivaron en la cita olímpica pero con el que también se ganaron inesperadas críticas. 

Foto: Ian Walton for OIS/IOC/Handout via REUTERS.

“Yo empecé a hacerles el top a las chicas del handball indoor hace muchos años, ellas van eligiendo las líneas”, aseguró Sala Rigler en diálogo con La Nación, y explicó: “En 2011 vino Florencia Am, la capitana, a decirme que estaba el proyecto del beach handball, que era algo nuevo, y buscaban a alguien que les hiciera la ropa. Siempre enmarcadas en el reglamento, me dieron las especificaciones y probamos una versión. Yo siempre pensaba en el roce, en que no quedaran desnudas, entonces lo hice con elásticos gruesos. Pasaron los torneos y todos los países los fueron achicando, haciéndolos más livianos. Ellas nos decían que se les metía en la cola todo el tiempo”. 

Fue así como la diseñadora de Las Kamikazes fue buscando otras variantes para encontrar el diseño final. “Llegamos a moldes que les gustaron. El ida y vuelta siempre fue en persona. Sacamos otras versiones e hicimos estampados que fueron copiados por otros países. Inclusive, alguna vez, a las chicas argentinas las eligieron como las mejor vestidas del mundo“, reveló la modista. 

Foto: EFE/EPA/Ian Walton for OIS/IOC

Los culottes y tops utilizados por las voleibolistas nacionales provocaron algunos comentarios negativos en las redes, al mismo tiempo que otros acusaron de machista al reglamento internacional de handball que regula la vestimenta. Y Sala Rigler dio los detalles del caso: “Tiene especificaciones técnicas en cuanto a los números y la ubicación. El máximo es de 10 centímetros de costado. Desde mi punto de vista, eso sí se presta a la polémica. El resto es un debate inútil. Y hay culturas que no están cómodas con eso. Sería interesante revisar el reglamento y sus razones”.

Leticia Brunati, entrenadora de las campeonas olímpicas, también dio su opinión luego de la repercusión que generaron sus dirigidas. “También es cierto que las chicas podrían jugar con ropa térmica, pero ante el calor las jugadores prefieren sentirse más libres. Desde el equipo creemos que a la mujer hay que respetarla ponga lo que se ponga: un culotte, una calza, un pantalón o un overol. Pedimos respeto, solo eso“, enfatizó. 

(Florian Eisele/OIS/IOC via AP)

En cuanto al diseño que lucieron las Kamikazes en la cita olímpica, Sala Rigler precisó: “Para Buenos Aires 2018 yo les pregunté y las jugadores me dijeron que querían el uniforme como las mayores. A mi la Confederación me paga por esta ropa, vivo de esto, llevo adelante este micro emprendimiento. Es una ropa especial, a pedido. Es algo artesanal, hay un trabajo, un pensamiento y un cuidado. Soy deportista, mujer, sé lo que se siente estar bien vestida: ellas se sintieron diosas y la rompieron”.

Al margen de críticas o elogios, las chicas argentinas demostraron todo su potencial dentro de la cancha y le dieron al país uno de los oros olímpicos cosechados en suelo propio. 






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