Según el relevamiento de una consultora privada, cayó un 2% en agosto. Un repaso por los productos que más se retrajeron en ventas.


El impacto de la devaluación y la inflación provocó que la canasta de consumo masivo caiga por cuarto mes consecutivo. De acuerdo al informe de la consultora privada Kantar Worldpanel, en agosto pasado se registró una baja de 2% en comparación con el mismo período de 2017.

Sin embargo, el consumo se muestra estable por la buena performance de los primeros meses del año. Durante este período, los productos que sufrieron mayor caída de demanda fueron los productos congelados y las infusiones.

(TN)

Federico Filipponi, director comercial de la consultora que realiza mensualmente el informe en cuestión, explicó que el 89% de las categorías analizadas registró una menor frecuencia de compra en los últimos tres meses a agosto, y que con este panorama proyectan una caída del 3% y del 6% en el tercer y cuarto trimestre del año, respectivamente.

“Las primeras marcas siguen siendo las más afectadas, ya que son las únicas que caen y lo hacen en ocho de cada 10 categorías”, precisó Filipponi. Según el estudio, en los últimos tres meses también se registraron fuertes caídas en productos de cuidado personal, los que en julio habían logrado crecer un 1%.

Debido a que ofrecen precios mucho más competitivos que los minoristas, los consumidores priorizan las segundas y terceras marcas en productos refrigerados, lácteos y alimentos secos. En simultáneo, los supermercados mayoristas incrementaron sus ventas.

Los salarios, 10 puntos abajo respecto a la inflación

Según los últimos datos oficiales publicados por el INDEC en julio, los sueldos crecieron un 21,3% medido contra el mismo mes del último año, aunque en ese período los precios aumentaron un 31,2%. Es rigor, los salarios cayeron 10 puntos contra la inflación.

Variación interanual entre salarios e inflación. (Kantar Worldpanel)

No obstante, los economistas especializados son optimistas para que, en los próximos meses, la diferencia entre la suba de precios general y la variación de los salarios sea la más alta desde la salida de la crisis de 2001, con una diferencia que podría llegar al 15%.

En consecuencia, los trabajadores más afectados en la escalada de precios son los que no se encuentran registrados. Esto sucede a raíz de que, en promedio, los ingresos de este sector aumentaron 20,2% en el último año, lo cual resulta en una diferencia de 11% por debajo de la inflación.


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