El exsecretario privado de Cristina Kirchner contradijo al también "arrepentido" José López, exsecretario de Obras Públicas.


Fabián Gutiérrez, exsecretario privado de Cristina Kirchner, declaró ante el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli por la causa de los cuadernos. Se refirió a varios aspectos de su labor, la cual le resultó bastante ingrata. “Entre los secretarios la apodábamos ‘la loca’, la yegua’ y otro término que que no quiero mencionar por razones de género”, declaró.

Entre muchas otras afirmaciones, contradijo a José López, exsecretario de Obras Públicas, quien había dicho que fue Gutiérrez quien le dio los bolsos con 9 millones de dólares que quiso esconder en el Convento de General Rodríguez. “Es absolutamente falso, así como el encuentro en el hotel NH siendo que incluso para esas fechas me encontraba fuera de la Ciudad de Buenos Aires hacía más de diez días”, desmintió Gutiérrez.

La relación de Gutiérrez con los Kirchner se remonta a la primera gobernación de Néstor en Santa Cruz. Desde entonces pasó por varias funciones en distintos ministerios y organismos públicos, hasta que una semana después de la llegada de Néstor a la Casa Rosada, él lo citó a su despacho y le dijo que su tarea a partir de ese momento sería “acompañar a la Primera Dama y senadora nacional Cristina Fernández de Kirchner, en todo momento”, contó Gutiérrez y añadió: “Yo no recibí muy gustoso esa tarea: dado su carácter fuerte nadie quería trabajar con ella”.

Sobre su relación con los Kirchner, Gutiérrez dijo que “a mi modo de ver era de amor y odio. A Néstor lo llamaba ‘el gansito’ porque era como lo apodaban en el Sur. Mi tarea junto a Cristina era acompañarla a todas partes, de sol a sol, porque yo estaba solo con ella, tenía un solo franco al mes”.

Otra de sus obligaciones era “acompañar en los viajes oficiales a la Primera Dama junto al presidente, o a veces sola. En esas ocasiones la acompañaba, por ejemplo, cuando iba de compras. Ella elegía qué quería comprar y luego yo iba con el dinero y lo retiraba. Las sumas que solía gastar rondaban los 4.000 a 6.000 dólares en total por viaje”.

Gutiérrez termina renunciando a su cargo porque, según él, después de un viaje a Jerusalén “tuvimos una fuerte discusión porque en el hotel yo había ido al baño y ella me requería, entonces ella me reprochó esa situación y discutimos. A mi regreso presenté la renuncia“. El ex secretario privado dijo que se sentía “extenuado ya que era la única persona que estaba con ella todo el día, desde que se levantaba hasta que se acostaba, y estuve sin franco y sin descanso durante cuatro meses. Ingresaba a trabajar a las 7 y finalizaba mi jornada cuando ella se iba a acostar”.

Gutiérrez también se refirió a los viajes en el Tango 01 hacia Santa Cruz, a los que él también iba junto a otros como “Sanfelice, Rudy Ulloa, Carlos Sancho, Zannini, indistintamente y alguno más que no recuerdo”.

Sobre el equipaje, dijo que Daniel Muñoz, secretario personal de Néstor Kirchner, “la mayor parte de los viajes llevaba valijas con candado, era el único que las tocaba y se ubicaba con las mismas en la parte trasera pasando el área presidencial, entre la sala que solían usar los periodistas y la cocina. Lo hacía de manera reservada”.

Yo no vi el contenido [de las valijas], pero se comentaba y yo también pensaba que contenían dinero”, agregó. “Recuerdo que en esos viajes llegábamos a la residencia de El Calafate, y cuando arribaba Muñoz, Néstor nos hacía retirar. En esa casa yo no vi bóvedas pero existía un lugar bajando la escalera donde había una puerta placa color blanca cerrada, donde decíamos con los secretarios que ‘ahí estaba toda la historia’, en relación al lugar donde se podrían guardar los bultos mencionados”.

Por último, antes de terminar su indagatoria ante la Justicia, Gutiérrez quiso agregar que “Julio De Vido odiaba a Cristina porque en una oportunidad Néstor Kirchner lo quiso postular a Gobernador de Santa Cruz y ella lo bajó a favor de Sergio Acevedo”.




Comentarios