"La marea café" se extiende por más de 400 kilómetros y pone en peligro al ecosistema y el atractivo turístico de la región.


El mar ya no es turquesa. El paraíso de arena blanca y aguas cristalinas se convirtió en el reino del sargazo, una plaga de algas marinas que tiñó de marrón las mejores playas del Caribe. La situación alarma tanto a las autoridades, a los empresarios hoteleros y a los círculos académicos, que se unieron para delinear estrategias que permitan hacer frente al masivo arribo de estas algas.

El sargazo es un tipo de macroalga de color pardo que desde hace dos meses se instaló en las playas de Quintana Roo, estado del Caribe mexicano, y que no solo amenaza el atractivo  turístico de zonas como Cancún y Playa del Carmen, sino también al ecosistema de la región. La mancha oscura se extiende por más de 400 kilómetros y afecta también a islas caribeñas como Barbados y Puerto Rico. La llaman “marea café” y puede ir hasta 150 metros desde la playa.

Las pesadas algas se juntan en las orillas, formando muchas veces enormes montículos e “islas” de tono café.

Las autoridades estatales iniciaron labores de remoción y extracción de las algas y se han recolectado más de 124.000 metros cúbicos de sargazo. Además, máquinas excavadoras se mueven por la arena para mantener limpias las principales playas. Hombres y mujeres con con botas y guantes se encargan de recolectar con palas las pesadas algas que se juntan en las orillas, formando muchas veces enormes montículos e “islas” de tono café.

Si bien aún, los expertos todavía no lograron determinar qué provocó el arribo masivo de sargazo, todo apunta a que el calentamiento del clima y las aguas, unido a un cambio en las corrientes marinas y un aumento en la cantidad de nutrientes en el mar han sido la “combinación ideal” para el crecimiento del sargazo y que se convertirá en un fenómeno recurrente

El sargazo puede bloquear la luz solar en el agua y afectar a los organismos que hacen fotosíntesis.

Mientras se evalúa el sistema de barreras y se fortalecen los sistemas de monitoreo, se estudia la posibilidad de utilizar el sargazo para mitigar costos: Desde la elaboración de cosméticos hasta alimento para animales y abono pueden ser realizados a partir de las algas.

Es importante saber que el sargazo no es tóxico en si mismo pero puede ocasionar problemas de urticaria en las personas. Además, cuando se descompone emite gases de ácido sulfhídrico, que sí es tóxico y puede causar desde dolores de cabeza hasta mareos.






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