La compradora es Raízen, una firma brasileña en la que la petrolera tiene participación.


La petrolera Shell firmó un acuerdo por la venta de sus 645 estaciones de servicio a la empresa Raízen, que opera en Brasil, por US$ 950 millones en efectivo, sujeta a “condiciones normales de cierre”, informó hoy la firma anglo-holandesa.

La operación incluye, además de las bocas de expendio, a la refinería de Buenos Aires, los negocios de combustibles marítimos, combustibles de aviación, asfaltos, químicos y lubricantes, así como las actividades de suministro y distribución en el país.

Queda fuera de la transacción el negocio de upstream de Shell en la formación neuquina Vaca Muerta, donde la compañía “ve un gran potencial de crecimiento a largo plazo en los no convencionales del país”.

Raízen es una asociación empresarial establecida en 2011 entre Shell (50%) y Cosan (50%), productora de azúcar, etanol y bioenergía en Brasil, con 26 unidades y 860.000 hectáreas cultivadas, una red de más de 6.000 estaciones de servicio Shell, 950 tiendas Shell Select y más de 2.500 clientes B2B (business to business).

Una vez que concluya la transacción, Raízen continuará su relación con Shell a través de varios acuerdos comerciales por un valor estimado de US$ 300 millones, indicó un comunicado de prensa.

Mediante un acuerdo de licencia de marca, Raízen seguirá usando la marca Shell, lo cual permitirá a los clientes “continuar teniendo acceso a los productos y servicios de calidad, que han caracterizado a nuestra marca en sus más de 100 años en el país”, señaló el comunicado.






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