Desde una edad temprana, las chicas buscan seguir los patrones de la belleza, sin importar valores como el intelecto.


El paso del deseo a la obsesión y la valorización extrema de la belleza puede llevar a las niñas y adolescentes a lugares oscuros. A decir verdad, son eje de una hipersexualización y parece que la sociedad no ha tomado nota. Lejos de lo que tendría que ser, verse como adultas es la premisa para estas chicas que se criaron con una presión por parecer y no ser.

Además de la propia familia, los medios de comunicación se han encargado de crear una imagen de éxito en torno a la moda, invitando a la cosificación de la mujer. Esto hace que desde una edad temprana quieran seguir ese ejemplo, lo que atrae graves problemas como trastornos en la alimentación en la búsqueda de la delgadez extrema como uno de los patrones a seguir, dejando de lado valores como el intelecto.  

En argentina, son varios los casos. Las lolitas (Nicole Neumann, Carola del Bianco y Moira Gough) se convirtieron en una de las caras del fenómeno que marcó una época.

La sexualización de la niñez

La sexualización de la niñez

Luisana Lopilato en Rebelde Way también formó parte de esa corriente de hipersexualización. Además, Lali Espósito fue otra de las que exponía su sensualidad durante la adolescencia.

La sexualización de la niñez

La sexualización de la niñez

Lali Esposito

Sin duda, la concientización empieza por casa. Pero ese proceso también debería darse en los medios, la política, la industria de la moda y la publicidad.




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